• miércoles 05 de octubre del 2022

AVAF descubre en 2022 mucho más de 5 millones de € en responsabilidades económicas por mal desempeño de gestiones

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Llinares alarma sobre los Next Generation: "No volvamos a generar la sensación de burbuja"

VALÈNCIA, 6 Sep.

El directivo de la Agencia Valenciana Antifraude (AVAF), Joan Llinares, ha asegurado que este organismo transporta detectados en lo que va de año 2022 hasta 5,6 millones de euros en responsabilidades económicas no delictivas --que no se remiten al ministerio fiscal-- pero que sí que comprometen mal desempeño en el grupo de las gestiones públicas en la Comunitat Valenciana, en frente de los 23 millones de 2021.

Así lo indicó a lo largo de su intervención en la Comisión de Investigación sobre la Deuda Pública en la Comunitat Valenciana, que se festeja en Les Corts, y donde ha señalado que este es un instrumento "preciso" y también "inseparable" de cara al desarrollo de las gestiones públicas y la sociedad, pero el interrogante es si está balanceada con la aptitud financiera que tiene cada una para hacerle frente.

Llinares hizo alusión al informe de la Sindicatura de Comptes que apunta a la infrafinanciación de la Comunitat Valenciana, ha recalcado que no es requisito ser un "especialista" para llegar a la conclusión de que el sistema de financiación está "anticuado" desde "hace varios años", y ha subrayado que hoy día la Comunitat Valenciana prosigue trasfiriendo elementos a autonomías que están mejor, en el momento en que las cambiantes cambiaron. En esta línea, ha letrado por establecer sistemas como los de la UE para entablar qué zona ha de ser aportadora neta y cuál receptora, fijando las cuotas que corresponden.

Llinares se ha preguntado si alguien hizo desde las instituciones de gobierno una evaluación de enormes proyectos errados y que desarrollan nuevos costos a contemplar con deuda y ha señalado que sin buenos controles, esta se dispara. "A mucho más eficacia y mejor control, menos deuda pública", dijo como "regla de oro", y ha defendido asimismo que está relacionado a la administración eficaz de los elementos públicos. "A gobiernos ineficientes y corruptos, mayor desconfianza, coste reputacional y mayor coste de la deuda", ha resumido.

El responsable de la AVAF ha considerado que en casos de malas prácticas --como el de la multa de la CNMV a las considerables constructoras por pactar costos-- visto que se sancione es "deficiente" y se ha inclinado por otras medidas como las inhabilitaciones --como contempla la Ley de Contratos del Sector Público--, una alternativa que podría alcanzar asimismo a casos de subvenciones o financiación.

En este punto, ha lamentado que la AVAF no pudo aún hallar la auditoría del IVF sobre la deuda pública generada por los acredites errados del propio centro a lo largo de varios años.

Llinares del mismo modo ha señalado que en el Informe sobre la percepción de la corrupción, la Comunitat Valenciana pasó del puesto 14 en 2015, --a tres puestos de la cola con relación a el resto de CCAA de España--, al sexto en el año pasado. En 2021, la Comunitat Valenciana ha bajado en 770 millones la deuda pública. "Prosigue siendo insostenible. Algo va progresando pero es deficiente", ha considerado.

"Terminar con la corrupción o reducirla no digo que terminaría con la deuda pública, que tiene tomado buena parte del presupuesto de las gestiones, pero sí que reduciría las pretensiones de endeudamiento y mejoraría la aptitud financiera y produciría seguridad en la ciudadanía", dijo, si bien ha insistido en que es requisito solucionar el desequilibro entre los capital "para proceder a fórmulas que no es necesario inventar", como las que utiliza la UE.

"Logrado este equilibrio, la economía de la Comunitat Valenciana se favorecería en todos y cada uno de los ámbitos", tanto en el grupo de la sociedad y las gestiones como las compañías y la ciudadanía, "que es la que con sus impuestos paga la situación de déficit y deficiencia en la efectividad del equilibrio de las cuentas públicas".

Llinares ha señalado que no se hizo una evaluación de los proyectos que podrían haber resultado con costos inferiores o no se deberían haber ejecutado. "La AVAF no podría llevarlo a cabo en estos instantes; la Sindicatura de Comptes sí que mencionó de cantidades y afirma que el 78% de la deuda hay que al desequilibrio de la infrafinanciación del Estado", al tiempo que hay un número del 22% que "no está separado".

En este punto, ha aludido a un informe de la UV del catedrático Joan Romero, que reflejaba una relación de proyectos singulares y también infraestructuras erradas, que termina cuantificando 6.000 millones de euros en inversiones efectuadas en los últimos 30 años.

Llinares ha recalcado que el "boom inmobiliario fue una etapa de tiro de deuda publica" en el que la Generalitat se implicó en PAI que habrían de ser ideas privadas y en las que "aparecía de asociada" recurriendo a deuda de "entidades cautivadas" como CAM o Bancaixa. "¿Alguien hizo evaluación de estos sucesos? Nos hemos quedado sin sistema de finanzas valenciano. Seguro que se va a estudiar en Facultades de Economía de qué forma se destrozó el sistema de finanzas de una red social" y de qué manera aquí proseguimos con la crisis y otras autonomías la han superado mejor, dijo.

El responsable de la AVAF ha publicado alarma sobre los Next Generation y ha pedido que no se vuelva a "generar la sensación de burbuja y que pensemos que el dinero nos viene regalado, por el hecho de que nos jugamos la reputación frente Europa". Así, ha apuntado que parte de la UE "no deseaba ofrecer el dinero por la carga reputacional que tenía España y la desconfianza absoluta en los sistemas de control a fin de que la ejecución se ejecutase en los términos en los que están familiarizados".

A su juicio, las resoluciones "están ahí": optimización de los sitemas de control que hay --como las figuras del secretario y también Interventor--; el control de legalidad o la fiscalización interna en las gestiones y ha pedido asimismo que se prosigan los criterios y sugerencias de las entidades que tienen la función de control de legalidad de adentro y de afuera, que "a lo largo de varios años se han ignorado", tal como organismos como las Agencias Antifraude, que previenen en ámbitos muy específicos pero que hay gestiones que "rehuyen.

No obstante, se ha congratulado de que "por fortuna" la contestación de muchas gestiones es "efectiva" y "nos encontramos en un iniciar". Llinares ha señalado que hicieron una guía, que muchas están siguiendo para los Next Generation, "pero no para los que van de los impuestos de los ciudadanos" y ha instado a explotar los elementos de la AVAF, que son gratis, para los proyectos antifraude.

"Con medidas precautorias, alcanzaríamos un nivel de detección de ineficiencias, malas prácticas y corrupciones. El inconveniente es que proseguimos suponiendo que lo que no es delito está bien hecho y hay una franja colosal entre las malas prácticas y la ineficiencia y despilfarro que ningún fiscal va a coger", ha zanjado.

Llinares asimismo ha lamentado la sepa de mecanismos --como el previo Banco de Crédito Local-- para realizar rastreo de los préstamos a las gestiones y su debilitamiento de adentro por la carencia de relevo de elementos humanos. "La Generalitat y sus ofertas de trabajo público no restituyen ni las jubilaciones y esto se debería solucionar", dijo, por el hecho de que más allá de que se ha mejorado la eficacia con la administración electrónica y tecnologías que han incrementado la eficacia, "hay elementos que son ireemplazables".

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