• martes 06 de diciembre del 2022

Comunitat Valenciana y Emilia Romaña visibilizarán frente a la CE la "inaguantable" situación del campo cerámico

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BOLONIA (ITALIA), 28 Sep. (Del enviado particular de Europa Press Luis García Fuster)

El president de la Generalitat, Ximo Puig, y el presidente de Emilia Romaña, Stefano Bonaccini, han acordado soliciar una asamblea con el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, para visibilizar la "inaguantable" situación del ámbito de la cerámica.

Puig y Bonaccini han representado en Bolonia el "frente común" de las dos zonas para reclamar acciones y ayudas a la Unión Europea frente a los altos costos que encara el ámbito cerámico, que prevé que su factura energética se doble este año.

El president, Ximo Puig, explicó que el incremento de costos provoca que en este momento mismos se esté "jugando el futuro del tejido industrial" de las dos zonas, con lo que van a trabajar en esta "acción conjunta en Bruselas" asimismo con las patronales.

Por otra sección, antes que concluya el año, ámbas zonas firmarán un nuevo convenio de colaboración que reemplace al vigente ya hace 30 años y que va a ser "mucho más ambicioso" para trabajar en común en programas de europa conjuntos y también intercambios de alumnos de capacitación profesional, entre otros muchos.

Igualmente, los dos presidentes se han puesto en compromiso a "buscar puntos de conexión" en el marco del "espíritu europeo" de las dos zonas, especialmente tras la victoria de la coalición encabezada por la extrema derecha de Giorgia Meloni.

Los presidentes de las dos zonas se han reunido este miércoles en Bolonia en el contexto de la feria Cersaie, una cita a la que asiste una gran parte del campo cerámico de la provincia de Castellón. La Comunitat Valenciana y Emilia Romaña son ámbas primordiales zonas azulejeras de la Unión Europea; en la situacion valenciano, la cerámica representa un 14% del PIB y 60.000 cargos laborales directos y también indirectos.

Emilia Romaña muestra un ecosistema empresarial afín al de la provincia de Castellón en el que la cerámica y las industrias similares concentran parte importante de la actividad económica. Sin embargo, la zona italiana encara mayores inconvenientes, al no haberse convocado todavía las ayudas a la cogeneración ni poderse acoger a la salvedad ibérica.

En los dos casos, las compañías del campo encaran unos costos de producción galopantes. Solo en 2021, en la Comunitat Valenciana, se incrementó un 142% la factura del gas; un 94% la de la electricidad y se multiplicaron por seis los costos de los derechos de emisión de CO2, según datos de la patronal Ascer.

En preciso, la factura energética del ámbito en 2021 escaló hasta los 1.000 millones, y para 2022 se prevé que se doble, alén de los 2.000 millones de euros, para un ámbito que tiene una facturación de unos 5.000 millones, lo que provoca que a ciertas compañías no les salga a cuenta crear.

Además, se encara a la rivalidad de países en los que no se abonan derechos de emisión, como Marruecos o Turquía, y en poco tiempo caducará el acuerdo 'antidumping' con China, lo que podría complicar la situación. Como paradoja, la demanda medra y el campo prosigue exportando, pero los costos de producción complican la actividad de las factorías.

El ámbito encara una transición energética con elecciones, como el hidrógeno verde, que todavía no están bastante desarrolladas y que suponen un coste alto.

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