VALÈNCIA, 6 de octubre.
Investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV), en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria LA Fe, el Instituto Interuniversitario de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM) y el CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), han logrado un avance notable en la lucha contra el cáncer. Su innovador trabajo, recientemente publicado en la revista 'Biomaterials', se centra en la creación de nanopartículas que pueden identificar y eliminar células tumorales senescentes, que a menudo contribuyen a la reaparición de la enfermedad.
Las células senescentes son aquellas que han dejado de dividirse, pero permanecen activas en el organismo. Si bien en las primeras etapas del cáncer pueden ayudar a frenar el crecimiento del tumor, a largo plazo crean un entorno inflamatorio que puede facilitar brotes de la enfermedad. Aunque se han desarrollado medicamentos conocidos como senolíticos que prometen combatir estas células, sus efectos secundarios severos han restringido su uso en tratamientos clínicos, según informaron los investigadores.
El equipo de científicos ha creado partículas de sílice mesoporosa que contienen el fármaco navitoclax y que están revestidas con un anticuerpo específico que se une a la proteína DPP4, que se encuentra en grandes cantidades en las células senescentes. De esta manera, las nanopartículas funcionan como un 'caballo de Troya': se desplazan por el cuerpo sin liberar el fármaco hasta que llegan a las células tumorales senescentes, permitiendo así una ataque dirigido a estas células peligrosas.
En experimentos realizados con modelos de melanoma humano, esta estrategia ha demostrado ser efectiva, logrando una reducción significativa del tamaño de los tumores. Ramón Martínez-Máñez, director del IDM de la UPV, comentó: "Hemos demostrado que es posible usar nanopartículas para atacar células senescentes a través de la DPP4, lo que abre la posibilidad de nuevas terapias más precisas y con menos efectos indeseados”.
El tratamiento propuesto sigue un enfoque de doble acción, que los investigadores denominan 'one-two punch'. En primer lugar, se utiliza palbociclib, un medicamento que ya se usa en la práctica clínica, para inducir la senescencia en las células tumorales. A continuación, las nanopartículas se dirigen específicamente a estas células, liberando el navitoclax en su interior. "Esto no solo evita la expansión del tumor, sino que también previene la persistencia de células que podrían causar recaídas", agregó Alba García-Fernández, investigadora en CIBER-BBN y en IDM-UPV.
Una de las contribuciones más significativas de este estudio ha sido el descubrimiento de que la proteína DPP4 es altamente expresada en las células senescentes de melanoma. Este hallazgo ha llevado a los investigadores a desarrollar nanopartículas diseñadas para un ataque específico a estas células, utilizando DPP4 como diana. "Esto representa un avance hacia el diseño de sistemas terapéuticos más precisos que puedan abrir nuevas opciones en la lucha contra el cáncer", subrayó García-Fernández.
Además, los autores del estudio sugieren que esta estrategia podría extenderse a otros tipos de cáncer, así como a enfermedades relacionadas con el envejecimiento, donde la acumulación de células senescentes desempeña un rol crucial.
Finalmente, Ramón Martínez-Máñez concluyó: "Este es un paso más en el desarrollo de nanomedicinas personalizadas y seguras. Nuestro trabajo demuestra que es posible crear sistemas inteligentes que reconozcan células dañinas concretas y actúen preferentemente sobre ellas”.
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