• miércoles 05 de octubre del 2022

El asesino de Marta Calvo, Arliene Ramos y Lady Marcela Vargas recurre la condena al estimar que se apoya en hipótesis

img

VALÈNCIA, 13 Sep.

La defensa de Jorge Ignacio P.J., el hombre culpado a penas que suman 159 años y 11 meses de prisión por los crímenes de Marta Calvo, Arliene Ramos y Lady Marcela Vargas, ha anunciado frente a la salón de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana un recurso contra la sentencia al mantener que los hechos que han servido para su condena se fundamentan en "puras hipótesis". Alega también que no existe análisis alguno de las substancias --cocaína-- que los integrantes del jurado consideraron demostrado que introducía en los cuerpos de sus víctimas.

"¿Qué asesino en serie contacta con sus presuntas víctimas a través de whatsapps y un correo que lo identifica de forma plena?", se pregunta la defensa, que afirma que no se hizo prueba de cargo alguna que "no produzca duda" para saber que el objetivo último de los contactos sexuales que sostuvo Jorge Ignacio con las denunciantes fuera ocasionarles la desaparición.

También cuestiona que se haya tenido presente la agravante de género en la condena, que comprende que se deriva por el hecho de que el culpado charla de ellas "con conmiseración", y tiene relación a ellas como "señoritas" o en el momento en que afirma que para él "las mujeres son lo mucho más bonito de todo el mundo". "Se interpreta contra el reo", mantiene.

Así consta en el recurso, al que tuvo ingreso Europa Press, contra la sentencia de la Audiencia Provincial que, en app del veredicto del jurado, condenó al acusado como creador de un delito contra la salud pública (por el que se condena a cinco años de prisión); otro contra la independencia y también indemnidad sexuales (un par de años y cinco meses de prisión y prohibición de acercamiento a menos de 300 metros de la víctima); seis delitos contra la independencia y también indemnidad sexuales en certamen con seis intentos de asesinato (14 años de prisión por cada uno y alejamiento) y otros tres delitos contra la independencia y también indemnidad sexuales en certamen con tres homicidos consumados (22 años y diez meses de prisión por cada uno de ellos).

Sin embargo, la defensa del acusado decidió recurrir al comprender que se ha producido una vulneración del derecho primordial a la presunción de inocencia, por infracción de precepto constitucional o legal en la calificación jurídica de los hechos y por haber una "manifiesta contradicción" en los hechos considerados probados en la resolución.

En relación con la desaparición de Marta Calvo, apunta que en la visión no se practicó prueba alguna que pudiese acreditar la causa de su muerte --su cuerpo no ha aparecido-- y que el acusado siempre y en todo momento ha negado que la hubiese matado, sino solo aceptó haber desmembrado el cuerpo en el momento en que se despertó y la halló sin vida en cama.

En esta situación, cree que se le ha culpado por "si bien parezca increíble, por lo contado por las otras víctimas, por el 'modus operandi', más allá de que se desprende con absoluta nitidez que los integrantes del jurado charlan siempre y en todo momento en hipótesis: 'pensamos, se haya podido generar, existe la oportunidad, logre ser de esta manera'". "Y lo que es mucho más increíble, es que la jueza presidente haya dictado una sentencia" culpado por asesinato, remarca.

Así, mantiene que no existe análisis de las substancias que las víctimas aseguran que el acusado les ingresó en sus genitales, ni peso ni riqueza de esa cocaína, un estupefaciente que "no se ha acreditado por ningún medio aceptado en derecho que lo fuera". En la situacion de seis de las mujeres víctimas de Jorge Ignacio, asegura que todas y cada una ellas declararon que se extrajeron rocas de cocaína "del tamaño de garbanzos, aceitunas, canicas", a pesar de que habían pasado múltiples horas desde la introducción, lo que se "contraría" con visto que esa substancia "se absorba de forma rápida".

Asimismo, añade que en los cuerpos de 2 de las fallecidas

--Arliene y Marcela-- se consiguieron muestras de ingesta de cocaína "sin que haya quedado acreditado que fuera introducida" por el culpado, "en tanto que no existe prueba alguna de esto en todo el trámite".

Por otro lado, destaca que todas y cada una de las denunciantes declararon sin poder ser vistas por el acusado, que "no ha podido ni asegurar ni denegar que se había producido el acercamiento sexual" con ellas, lo que le generaba indefensión y que el ánimo de matarlas por el que fué culpado en seis casos se infiere de las afirmaciones de ellas.

Más información

El asesino de Marta Calvo, Arliene Ramos y Lady Marcela Vargas recurre la condena al estimar que se apoya en hipótesis