Crónica Valencia.

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El CVC defiende el valenciano y pide al Consell dejar atrás la confrontación.

El CVC defiende el valenciano y pide al Consell dejar atrás la confrontación.

VALÈNCIA, 24 Nov. — En una reciente sesión, el Consell Valencià de Cultura (CVC) ha tomado una firme postura al aprobar, con 13 votos a favor y uno en contra, una declaración que respalda la lengua valenciana y la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL). Este documento exige la restauración del presupuesto recortado a la academia y aboga por un reconocimiento pleno de su dignidad, además de proponer una revisión de las políticas lingüísticas aplicadas en el ámbito educativo, instando a abandonar tácticas de confrontación que afectan a escritores en valenciano.

El consejero encargado de presentar el texto, Xavier Aliaga, subrayó que la lengua valenciana enfrenta recientes embates que el CVC, como organismo consultivo, no puede ignorar. Aliaga enfatizó que estos ataques, dirigidos a socavar la credibilidad y la autonomía financiera de la AVL, son dolorosos y requieren una respuesta contundente por parte de la cultura valenciana.

La declaración resalta la responsabilidad del CVC para objetar las decisiones políticas de la Generalitat y otros organismos que buscan romper los consensos que han regido la convivencia política en la región. Se critica abiertamente la reducción del presupuesto destinado a la AVL y se señala una intención manifiesta de limitar su libertad científica y cuestionar su denominación como Acadèmia de la Llengua Valenciana.

Otro de los puntos destacados en el texto es la existencia de un manifiesto respaldado por 400 escritores valencianos que denuncia comportamientos perjudiciales de la administración, particularmente desde el gobierno autonómico. Entre los firmantes, se menciona a Ferran Torrent, quien devolvió un premio literario en protesta por lo que considera un desprecio hacia la lengua valenciana por parte de determinadas instituciones.

La nota crítica se intensifica al abordar la percepción pública respecto a la AVL, sugiriendo que se ha tratado de aparentar una falta de autoridad en el ámbito científico que regula la lengua. Se argumenta que esta situación sería inaceptable en otros contextos lingüísticos y que refleja una falta de respeto hacia el patrimonio cultural de la comunidad.

El documento también menciona cómo se ha intentado cambiar el nombre de la capital valenciana sin el respaldo de la AVL, mientras se presiona a entidades secesionistas que ignoran las consensos científicos. El CVC reafirma su compromiso de defender el término "valenciano", equiparándolo con otras variantes lingüísticas como el catalán o el mallorquín.

En este sentido, se advierte que fomentar un secesionismo lingüístico solo debilitará la lengua y aislará a sus hablantes de los territorios vecinos. Esta situación, según el documento, podría convertir el idioma en un objeto de discordia en lugar de un patrimonio compartido que enriquece a todas las comunidades que lo hablan.

Además, resulta incomprensible para el CVC la reciente iniciativa del Ayuntamiento de Alicante para excluir la ciudad de la zona de hablantes de valenciano, alegando que este tipo de consultas solo exacerban las tensiones dentro de la comunidad educativa. Tal enfoque podría dividir a las poblaciones que comparten un legado cultural común.

La declaración critica también la forma en que se ha reducido la presencia del valenciano en los medios, particularmente en À Punt, donde se lamenta la disminución de los estándares lingüísticos y la inclusión del castellano de manera injustificada. Esta tendencia es vista como una violación de los principios que fundamentaron la creación de la entidad.

Entre las recomendaciones presentadas, se destaca la necesidad de "revertir la situación de discriminación" que afronta el valenciano, garantizar su calidad en los medios públicos, y reinstaurar el presupuesto necesario para el fortalecimiento de la AVL. También se demanda una reorientación de las políticas educativas y una consideración más cuidadosa en decisiones que afecten la denominación de lugares importantes.

José Mª Lozano, presidente del CVC, junto a otros consejeros se abstuvo de participar en la votación, alegando que el contenido del pronunciamiento sobrepasa las competencias de la entidad. Sin embargo, garantizó su voluntad de seguir buscando consensos y mejorar la relación entre las instituciones.

Por su parte, la consejera Dolors Pedrós hizo un llamado para que los políticos respeten el derecho de los valencianos a usar su lengua, enfatizando la necesidad de equilibrar los derechos de todas las comunidades lingüísticas en la región.

Finalmente, el CVC no solo aprobó la declaración sobre la lengua, sino que también respaldó la candidatura de Potries como Capital Europea de la Cultura 2031, reconociendo su esfuerzo por preservar sus tradiciones. También se expresó preocupación por la despoblación en el interior de la Comunitat Valenciana y se solicitó una reflexión conjunta para abordar esta problemática, enfatizando el papel de la agricultura en el desarrollo local.