• martes 04 de octubre del 2022

El informe preliminar sobre el tren de Bejís cuenta las tres horas que hicieron del incendio una "tormenta de fuego"

img

Bravo: El CEE "no ha podido hacer llegar nada a ADIF pues no recibió ninguna notificación de medida para la suspensión de la circulación"

VALÈNCIA, 1 Sep.

La consellera de Justicia, Interior y Administración Pública, ha expuesto este jueves en la Diputación Permanente de Les Corts el informe preliminar que ha elaborado el Consorcio Provincial de Bomberos con relación a el hecho en el que se vio envuelto un tren de la línea València-Zaragoza en pleno incendio de Bejís (Castellón), en el que se reflejan tres horas en las que un incendio forestal se transformó en una "tormenta de fuego", "de enorme manera violento y errático" con velocidades de adelanto "completamente anormales".

Así lo ha detallado en su comparecencia en la cámara autonómica, a solicitud propia, pero asimismo pedida por los conjuntos, donde el PP le ha solicitado su dimisión por este hecho y el resto de la oposición le ha reprochado su administración en el incendio.

La consellera dejó claro que el Centro de Coordinación de Emergencias "no ha podido hacer llegar nada a ADIF por el hecho de que no recibió ninguna notificación de ninguna medida referente a la suspensión de la circulación de tren".

"Si no se recibe, que no es cuestión de que haya fallo de comunicacion, es imposible hacer llegar lo que no existe", ha insistido, para denegar que hubiese fallo alguno de protocolo y también incidir en el contexto en el se causó el hecho.

Como consecuencia del hecho, cinco mujeres, 2 hombres y un niño de 4 años debieron ser ingresados, de los que entre los hombres y el menor han recibido el alta a las escasas horas. Del resto, excepto la que padeció la fractura, todos presentaban quemaduras de mayor o menor cuenta. En el sitio de los hechos los sanitarios alejados atendieron cuando menos a diez heridos.

El tren paró su marcha frente a la cercanía del fuego para vuelve a la estación de Caudiel, un instante en el que hay múltiples ediciones sobre lo entre ADIF y Renfe y varios de los usuarios, en un hecho que está estudiando la Policía Judicial. La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, aseguró este miércoleseste miércoles que "ni Adif, ni Renfe han recibido notificación alguna" sobre la situación de la vía que causó el hecho de tren por el incendio de Bejís (Castellón).

Bravo, que ha subrayado que, según consta en los reportes tecnicos el tren no padeció daño alguno por el incendio sino más bien únicamente afectación por humo y la fractura de un cristal", se ha mostardo abierta comprobar los protocolos de actuación si bien ha pedido comprender la administración y experiencia de los efectivos y apreciar asimismo lo ocurrido dentro del convoy.

El incendio de Bejís, proclamado el 15 de agosto por la caída de un rayo, tenía todos y cada uno de los frentes activos en la mañana del 16, en el momento en que se requirieron mucho más medios aáreos y la intervención de otras gestiones para eludir que los vientos propagasen el fuego hacia zonas cercanas a ciudades como Bejís y ciertas aldeas próximas.

En ese instante, según ha descrito, los causantes de la extinción no exponían una viable evacuación de Bejís, más allá de que no se descartaba en el caso de evolución desfavorable. En una segunda asamblea, la del CECOPI a las 13.30 horas, se comunicaba una situación "dificultosa" por el progreso tanto de este fuego como el de Vall d'Ebo, pero prosiguió sin proponerse la necesidad de adoptar ningún desalojo precautorio.

Sin embargo, "pocos minutos después" de terminar, "la potencialidad y también intensidad del incendio alcanzaba escenarios nunca pensados, según los causantes" por la capacitación de pirocúmulos y el accionar explosivo, que determinó evacuar Bejís. "En tres horas, el incendio pasó a tener un tamaño seis ocasiones mayor: de 600 a 3.700 hectáreas perjudicadas" y, a la primera hora de la tarde "estaba fuera de aptitud de extinción" y "totalmente descontrolado", ha detallado la consellera.

En esos pocos minutos, se adoptaron resoluciones como mover el PMA de Bejís a Viver para eludir que lo alcanzaran las llamas y, más tarde evacuar de Torás y Teresa, en el instante "mucho más crítico del incendio".

La consellera ha precisado que Emergencias recibió una primera comunicación del hecho en el tren a las 18.08 del martes y prácticamente simultáneamente, ADIF notificó al 112 del fuego a la vera de las vías cerca del viejo apeadero Toras-Bejís, de que los trenes no podían continuar la marcha y que un convoy había reculado a La Masada. En ese instante, se activaron los elementos sanitarios expepcionales para atender a los heridos.

Según explicó Bravo, el 17 de agosto solicitó al Puesto de Mando Avanzado un informe "con carácter urgente" sobre lo sucedido en ese instante y en las horas anteriores, cuya conclusión preliminar se recibió este miércoles por la mañana.

El informe refleja que no se preveía "en ningún modo" un cambio "tan violento" en el incendio que concluyeron los hechos siguientes. De partir de las 15.00 horas, el fuego se tornó "de enorme manera violento y errático con velocidades de adelanto completamente anormales".

De hecho, señala una "conjunción de componentes que transformaron un incendio en uan tormenta de fuego", con "carreras rapidísimas en frentes con intesidades de llamas tan energéticas que impedían un ataque directo" por la parte de los bomberos y con efectividad "mínima" de las descargas aéreas.

Según apunta el informe, las causas de este accionar "han de ser estudiadas" si bien se calcula que obedecen a ocasiones metereológicas creadas por la inestabilidad atmosférica y por nuestro incendio, que provocaron desplomes de la columna de convención, que paralelamente, provocaron fenómenos "indecifrables y muy violentos", que forzaron los efectivos a posicionarse con tácticas de defensa de la población y de ellos mismos.

Asimismo, cuenta que, de 15.00 a 18.00 horas, se generaron "distintos hechos prácticamente simultáneos": atrapamientos de fuego de efectivos de extinción, afeccción de recursos materiales, amenazas "múltiples" a ciudades y núcleos esparcidos, que forzaron a resguardar a los ciudadanos e inclusive a mover el Puesto de Mando Avanzado, que se vio "repentinamente conminado" por el progreso del fuego.

Aún con esas adversidades, el informe refleja que se adoptaron "múltiples actuaciones para la defensa de las ciudades y recursos" en el contexto en el que, en tres horas, se pasó de una área perjudicada de 600 hectáreas a otra seis ocasiones mayor: de 3.700.

Más información

El informe preliminar sobre el tren de Bejís cuenta las tres horas que hicieron del incendio una "tormenta de fuego"