ALICANTE, 5 de enero. En una iniciativa que refleja el compromiso hacia la atención a nuestros mayores, profesionales del centro de salud de Altabix, perteneciente al Departamento de Salud de Elche-Hospital General, han jugado un papel crucial en un estudio que aborda la problemática de la soledad no deseada entre la población anciana y su impacto en el sistema de salud. Esta investigación se ha llevado a cabo de manera colaborativa con expertos del Departamento de Salud de Torrevieja, lo que pone de manifiesto la importancia de la cooperación en el ámbito sanitario.
El estudio, titulado 'La Soledad que duele', es coordinado por Fisabio con el objetivo de identificar herramientas que puedan mejorar la calidad de vida de este segmento de la población. En este sentido, los investigadores han desarrollado un innovador mapa de activos de salud que ofrece una variedad de recursos diseñados específicamente para las personas mayores, tal y como ha señalado la Generalitat en un comunicado oficial.
Este mapa, accesible en la plataforma 'saludmaps.com', compila una serie de recursos disponibles tanto en las ciudades de Elche como en Torrevieja, destinados a facilitar el mantenimiento de una buena salud entre los ancianos, lo que es fundamental en una sociedad que tiende a ignorar sus necesidades específicas.
Rosi Cuadrado, enfermera del centro de salud de Altabix y líder del proyecto, destacó que esta valiosa iniciativa nació del interés genuino de un equipo de enfermeras y una trabajadora social sanitaria, quienes se han visto conmovidas por el sufrimiento que experimentan muchas personas mayores que viven solas, a menudo por circunstancias que escapan a su control.
Para llevar a cabo este estudio observacional, los participantes fueron divididos en dos grupos: aquellos que frecuentan los servicios de Atención Primaria más de 16 veces al año y quienes no lo hacen, excluyendo a pacientes con un alto nivel de cronicidad. Esta segmentación es esencial para entender las dinámicas de salud que enfrentan los ancianos en nuestra sociedad.
Los datos recolectados abarcan diversas variables sociodemográficas, así como aspectos relacionados con la salud mental y el apoyo social. Estos fueron analizados utilizando herramientas reconocidas como la Escala de Soledad ESTE II, que mide la soledad percibida; la Escala de Autoestima de Rosenberg; el Cuestionario Duke-UNC para evaluar el apoyo social percibido; y la Escala de Valoración Sociofamiliar TSO, que examina la situación social de los participantes.
La investigación, llevada a cabo a lo largo de dos años, ha producido hallazgos valiosos tanto para el sector sanitario como para la comunidad, y abre la puerta a futuras investigaciones y acciones. Los resultados evidencian un vínculo evidente entre la alta frecuencia de visitas a servicios sanitarios y múltiples factores relacionados con la salud mental y el apoyo social en personas mayores que viven solas. En particular, se identificaron la soledad y la baja autoestima como factores críticos que, si se abordan adecuadamente a través de intervenciones comunitarias y psicosociales, podrían aliviar la carga sobre nuestros sistemas de salud.
Alexandra Martínez, otra de las enfermeras del centro de salud de Altabix involucrada en el proyecto, subrayó que una de las principales metas de la investigación es la creación de herramientas que fomenten el bienestar de las personas mayores. Esto lleva a la creación del mencionado mapa de activos, cuya elaboración ha empleado diversas técnicas de trabajo comunitario existentes en Atención Primaria.
Por lo tanto, para confeccionar el mapa de activos, se involucró activamente a personas mayores y a sus familiares. Se utilizó una dinámica participativa, basándose en la guía XarxaSalut de la Comunitat Valenciana, donde cada participante pudo identificar los recursos de los que dispone, generando un espacio para el aprendizaje colectivo sobre las oportunidades disponibles en su comunidad.
Las investigadoras coinciden en que abordar el tema de la soledad no deseada en ancianos y su repercusión en el sistema de salud representa tanto un enriquecimiento personal como profesional. “Como profesionales de la salud y como parte de la sociedad, tenemos la obligación de garantizar una vida digna y de calidad para nuestros mayores, incluso en esta etapa de sus vidas”, afirmaron con satisfacción al concluir el proyecto, reconociendo la valiosa experiencia que les brindó la participación de la comunidad.
En esta valiosa investigación también han contribuido otros profesionales del Departamento de Salud de Torrevieja, incluyendo a la trabajadora social sanitaria María Desireé Paredes, así como enfermeras como María José Montesino y Raquel Berna, y el bioestadístico Alejandro Moya del Hospital General Universitario de Elche. En conjunto, se nota un fuerte compromiso por mejorar la calidad de vida de nuestros mayores, quienes merecen nuestra atención y respeto en todos los aspectos de su vida.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.