• jueves 26 de enero del 2023

González Tornel: "El Museo de Bellas Artes tiene la obligación prácticamente ética de ser sitio de referencia de Sorolla"

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Destaca la incorporación de la Colección Lladró y emplaza a estudiar "con toda la tranquilidad" su integración en el alegato de la pinacoteca

VALÈNCIA, 23 Jul.

El directivo del Museo de Bellas Artes de València, Pablo González Tornel, ha asegurado que esta pinacoteca "tiene la obligación prácticamente ética de ser un espacio de referencia de ciertos pintores, como Sorolla o Juan de Juanes, a fin de que los especialistas de todo el mundo logren estudiarlos, observarlos y gozarlos".

El instructor universitario --que cumple en este momento un par de años desde su decisión adelante del centro cultural-- se expone convencido de que se marcha en la buena dirección para conseguirlo y mucho más después de las últimas incorporaciones a los fondos, como el legado de pintura flamenca del benefactor alemán Rudolf Gerstenmaier o el reciente acuerdo a fin de que la Generalitat adquiera la compilación Lladró.

"No tengo límites, ni en ilusión ni en ganas ni en horas de trabajo y vamos a por todas y cada una. Vamos a llevar a cabo de esta casa un museazo increíble que ayuda como modelo para todos y cada uno de los que deseen mirarlo pues poseemos la materia prima más esencial, que es una compilación para no acabársela", ha aseverado en un reportaje con Europa Press.

González Tornel se ha referido a la Colección Lladró para poner énfasis "el valor" de la entrada de sus piezas --mucho más de 70 proyectos por las que la Generalitat abonará unos 3,7 millones.

De este modo, se acrecientan las maravillas artísticas de primera calidad de pintores valencianos, españoles y de europa con "piezas increibles de autores como Vila y Prades, de quien no había; Sorolla, de quien se incorporarán siete cuadros; o Zurbarán que, con la llegada de 2 piezas, especialmente la 'Virgen en meditación',

asistirán a llenar el alegato de la pintura barroca del Siglo de Oro.

El directivo se ha referido asimismo a un cuadro, mucho más irreconocible para el enorme público pero que le hace "especial ilusión", de la pintora italiana Margarita Caffi, artista de bodegones de los siglos XVII y XVIII que refleja como "había mujeres que conseguían la excelencia" pese a los óbices.

En este sentido, y en su especial "lista de deseos", dice que no sabe si el algún instante el museo incorporará con "la capacidad económica bastante" para integrar alguna obra de Artemisa Gentileschi, que serviría, además de esto, para ir cubriendo la laguna de piezas firmadas por mujeres.

El responsable de la pinoteca ha insistido en que la Colección Lladró es "muy completa", puesto que recorre "desde el siglo XIV con el profesor de Cubells y llega hasta el XX con Segrelles o Porcar". Y, además de esto, fortalece la pintura de Entresiglos, con autores en la órbita de la renovación impresionista, colorista y también iluminista que se gesta en la escuela valenciana desde Pinazo y Sorolla.

En este punto, González Tornel ha subrayado que "hubo escasas entradas en los fondos del museo que logren ponerse al nivel de esta" y ha mencionado la donación Goerlich-Miquelen en la década de los 60; la de Pere Maria Orts en 2004 y el legado de Gerstenmaier en 2021.

Pero en todos esos casos, hizo ver, "se han gracias a la generosidad de legatarios y donantes, sin denegar el trabajo colosal y previo de los precedentes directivos del museo". "Esta adquisición es única pues se ha procedido a la mayor compra de proyectos que se hizo jamás para el Bellas Artes y eso es formidablemente importante", ha recalcado.

A partir de en este momento, Presidencia de la Generalitat y los representantes de la familia Lladró tienen que firmar un contrato de compraventa y, más tarde, se comenzará a poder diseñar el más destacable instante a fin de que las piezas lleguen al museo.

En este sentido, el directivo ha remarcado que hablamos de "una operación de extensión". Por ello, dijo que "no cabe aguardar mucha prisa". "Son 73 piezas, ciertas de ellas de dimensiones tan notables como 5 metros de anchura, y necesita bastante trabajo administrativo pero asimismo de personal para proporcionarles una acogida correcta".

Posteriormente, ha continuado, "asimismo va a haber que trabajar con toda la tranquilidad en de qué forma estas piezas se tienen dentro en el alegato del museo, puesto que ciertas lo van a hacer de forma mucho más fácil y hay otras donde hay que pensarlo un tanto mejor". En este punto, ha precisado que hay que reconstruir la salón de Sorolla cerca del cuadro de mayores dimesiones, que va a ser 'Yo soy el pan de la vida'.

"La logística va a depender bastante de nuestras opciones, pues somos un museo grande pero sencillo, y esto piensa un movimiento serio de piezas", dijo González Tornel, quien ha apuntado la oportunidad de que se genere en "la última una parte del año", si bien es imposible cerrar aún "nada".

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