• sábado 4 de febrero del 2023

Interactuar con gadgets electrónicos antes de acostarse puede ocasionar insomnio crónico, advierte una especialista

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VALÈNCIA, 11 Ene.

Interactuar con gadgets electrónicos antes de acostarse puede ocasionar insomnio crónico, un inconveniente que, en el momento en que limita la calidad de vida, debe afrontarse con una investigación multidisciplinar a nivel médico en una unidad enfocada. Y es que el insomnio "puede ser el inconveniente primordial o puede estar asociado a otras nosologías, fármacos. Por eso, si se alarga en el tiempo hay que tratar por un profesional".

Así lo resalta la doctora Susana Soler, responsable de la unidad de neurofisiología y de la Unidad del Sueño del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre.

Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN) convocados por Vithas, un 25-35% de la población adulta sufre insomnio transitorio y entre un diez y un 15% --lo que piensa mucho más de 4 millones de mayores españoles-- padece de insomnio crónico. El insomnio, aparte de perjudicar al estado de ánimo, asimismo puede tener repercusión en la salud y en la calidad de vida, haciendo más débil aun el sistema inmunológico.

El insomnio crónico siempre y en todo momento está antecedido por un insomnio situacional como producto de hechos vitales agobiantes, pero que no logra prosperar ni cuándo se eliminaron los componentes causantes.

"La opinión que hacemos desde la unidad con un enfoque multidisciplinar de la contrariedad inicial para reposar, --dice la profesional--, es un aspecto clave a fin de que el insomnio sea un inconveniente transitorio o un trastorno crónico. Para poder romper ese círculo, es esencial mudar los hábitos inapropiados, tal como los pensamientos equivocados que incrementan la preocupación, y achicar la elevada activación sensible socia a estas cambiantes".

Esta intervención costa de tres elementos: cambio de formas de proceder, cambio de pensamientos y reducción de la activación. "Un régimen que va a ayudar al tolerante a desarrollar capacidades para el autocontrol del insomnio y a recobrar el control sobre el sueño, de forma que logre conducir las eventuales adversidades para reposar. Todo esto necesita tiempo, paciencia y esfuerzo", concluye la doctora Soler.

En parte, el incremento del porcentaje de esta nosología hoy en dia hay que al empleo elevado de aparatos tecnológicos. Según la experto, "la luz azul de las pantallas tiene efectos inmediatos sobre nuestro cuerpo y sucede que, ciertas células de la retina son muy sensibles a estos tonos y se altera el ritmo de secreción de melatonina (encargada de regular el reloj biológico) y por consiguiente a conciliar el sueño.

Además, estos aparatos activan las neuronas con lo que nos activamos mucho más nosotros, lo que impide conciliar el sueño. "A partir de ese instante empezará una espiral de agobio primero derivado por la excitación ocasionada por los gadgets y después por la ansiedad ocasionada por la imposibilidad de conciliar el sueño", remarca.

"Esta perturbación en nuestro entendimiento --sigue-- trae como resultado el no poder conciliar el sueño apropiadamente e inclusive padecer mucho más capítulos de pesadillas y también interrupciones a lo largo de la noche, lo que es a nivel científico popular como parasomnia".

Para eludir el insomnio es clave una aceptable higiene del sueño. "Rehuir del empleo de pantallas de luz azul (móviles inteligentes, tabletas, ordenadores) antes de acostarse, ir mitigando las luces de la vivienda durante la noche, tal como eludir tomar estimulantes desde las 16 horas (bebidas con cafeína o teína) y en el caso de realizar siestas que estas no duren mucho más de 20-30 minutos".

Respecto a la televisión, Soler recomienda "verla de una forma mesurada, puesto que es esencial sostenerse informado, pero no cargar nuestra cabeza con mucha información agotador o negativa". Una buena opción, apunta, es ver las noticas al mediodía, pero no antes de acostarse. Esto deja reducir la ansiedad y achicar las intranquilidades antes de proceder a la cama. "Lo idóneo es, antes de acostarse, efectuar sesiones de relajación, meditación, o sencillamente leer para evadirnos de esta época y recobrar energía".

La rutina juega un papel indispensable en hallar una óptima calidad de sueño. Según la encargada de la unidad, "sostener las prácticas de comida, efectuar ejercicio cuando menos 3 horas antes de irse a reposar, y detallar un ritual pre-sueño que implique efectuar todos los días exactamente las mismas ocupaciones antes de acostarse siempre y cuando sean relajantes, va a ayudar a sostener una seguridad mental y un sueño reparador".

Para la experto, además de esto, es esencial "remarcar el reloj biológico marcándose unas prácticas en el momento de levantarse y acostarse, tal como la exposición a la luz del sol un rato cada día que va a ayudar a reducir la fatiga y recargar nuestro cuerpo con vitamina D".

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