• sábado 03 de diciembre del 2022

Las bañeras del viejo hospital siquiátrico de Bétera, en una instalación artística en La Nau

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VALÈNCIA, 11 Jul.

Una instalación artística fundamentada en las bañeras del último Hospital Psiquiátrico de València, situado en Bétera, ocuparán el Claustro del Centre Cultural La Nau en la instalación 'Stultifera Navis. Restos del naufragio', efectuada por Patricia Gómez y María Jesús González.

Esta exhibe se enmarca en el emprendimiento expositivo 'La nave de los locos, una odisea de la sinrazón', ordenado y producido por la Universitat de València, a través del Vicerrectorado de Cultura y Sociedad. La iniciativa se inaugurará lunes día 11 de julio, en las 20 horas, en el Claustro de la Nau, y incorporará con una performance al cargo del Grup de Dansa de la Universitat comandado por el coreógrafo Toni Aparisi, según explicó la institución académica en un aviso.

A continuación, a las 22 horas, 'Nits de Cinema' inaugura en el Claustre el cicle 'Al·lu(cine): Entre la raó i la desraó', que se enmarca en la exposición 'La Nave de los locos', y que dejará ver de qué manera estuvo reflejada la salud psicológica durante la historia del cine.

La instalación se constituye de una sucesión de piezas escultóricas --un total de 13--, efectuadas desde entre los elementos que se reitera y tiene una presencia muy importante en toda institución siquiátrica: las bañeras.

Las proyectos, que pertenecen a un trabajo mucho más extenso y destinado a examinar la memoria del último Hospital Psiquiátrico de València, averiguan en la especial historia del viejo Hospital Padre Jofré de Bétera para pensar cerca de la figura del psiquiátrico como "espéculo de la sociedad". Todo el material que completan la instalación --los hierros de la composición, por servirnos de un ejemplo-- es reciclado y procede del siquiátrico de Bétera.

'Stultifera navis' se materializa en 13 moldes de escayola completados desde el volumen negativo de los vacíos ovalados de 13 bañeras, con su pátina de mugre y tiempo. Utilizando cada bañera como matriz, y la escayola como medio de impresión por contacto directo, los volúmenes positivos de los vacíos de las bañeras registran la estratificación de los sedimentos depositados por el tiempo que ha pasado desde el instante del naufragio hasta la actualidad.

Además, las artistas complementan con esta instalación artística el emprendimiento 'Espéculos de todo el mundo', que puede visitarse en la Sala Oberta del edificio asimismo hasta el 23 de octubre. La instalación se constituye de 113 espéculos auténticos del centro de Bétera a través de los que se cuestiona la concepción histórica y popular de la disparidad como condición simétricamente opuesta a la razón.

El título de la instalación se refiere a la figura simbólica de 'la nave de los locos'. Surgido en el Renacimiento, este término menciona a la presencia errante de los locos o necios que eran embarcados en estos navíos para ser expulsados de las ciudades.

En un chato simbólico, el navío puede representar el peregrinaje de la disparidad en pos de la razón y su purificación, a través del agua por la que navegan. En este sentido, las bañeras cumplieron una función terapéutica y normativa esencial anteriormente, pero, al unísono, como todo indicio, cumplen una función testimonial en el presente con un enorme potencial simbólico. Por un lado, su vacío recuerda y apunta los cuerpos ausentes, y por otro, marcha como símbolo de este naufragio popular que representa el fracaso del sistema manicomial y la sociedad que lo creó.

La instalación ocupará el Claustro del Centro Cultural La Nave hasta el 23 de octubre, en el momento en que asimismo concluyen los otros proyectos expositivos que consigue 'La Nave de los locos. Una odisea de la sinrazón', una exhibe que invita a la reflexión sobre la relación de la sociedad con la disparidad ya hace mucho más de seis siglos con València como eje central.

'La Nave de los locos', comisariada por Cándido Polo i Ana Hernández, se sirve de la 'Stultifera Navis' de Sebastian Brant -entre las primordiales proyectos del humanismo renacentista-, como razonamiento literario del rechazo y la segregación popular de la disparidad.

Siguiendo esta metáfora de la embarcación errante y sin rumbo, se examina la singular relación de València con sus enajenados durante seiscientos años, desde su contribución vanguardista para un trato mucho más humanitario en el Occidente católico. La exposición recopila documentación histórica y científica importante, preservada celosamente siglo detrás siglo desde 1409.

Por último, el Palau de Cerveró de la Universitat de València acoge la sección 'La piedra de la disparidad. Una historia de la terapéutica siquiátrica', una exhibe comisariada por Enric Novella y Javier Balaguer. La exposición exhibe la evolución de la concepción de la disparidad a nivel terapéutico, desde sus primeros antídotos como las sangrías y tratamientos de origen vegetal hasta la aparición de la psiquiatría como especialidad médica.

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