• martes 29 de noviembre del 2022

Los centros de salud atienden una media de 149 personas cada día por picaduras de insectos en verano

img

VALÈNCIA, 14 Ago.

Las picaduras son entre las consultas mucho más usuales de dermatología a lo largo del verano. En preciso, los centros de salud de la Comunitat Valenciana han atendido a 14.510 personas en lo que va de año y, de ellas, mucho más de la mitad (8.954 precisamente) a lo largo de los meses de junio y julio, según fuentes de la Generalitat.

Por provincias, la cifra total de personas atendidas este año por picaduras o mordeduras de insectos o artrópodos, como la garrapata, se desagrega en 8.137 pacientes en la provincia de Valencia, 4.842 en Alicante y las 1.531 sobrantes personas, en Castellón.

Los patrones de personas atendidas por provincias y conjuntos de edad se sostienen permanentes en relación a ejercicios precedentes. En preciso, la gente menores de 19 años son el conjunto etario mucho más perjudicado por las picaduras de mosquito, seguido de la gente de entre 40 y 59 años (4.412 y 3.907 pacientes respectivamente).

Los enormes personajes principales de las picaduras estivales son los mosquitos, que no acostumbran a ofrecer adversidades, a menos que sean múltiples o de importante tamaño. Su diagnóstico es simple, ya que se ven múltiples lesiones pruriginosas en las ubicaciones expuestas.

En la mayor parte de las oportunidades es imposible detectar el agente causal y, además de esto, es frecuente que los pacientes vacilen del diagnóstico en el momento en que existen muchas picaduras y no han logrado ver qué las ha provocado, pero si identifica precisamente que la causante es una abeja, hay que sacar el aguijón, adecentar la herida y, si existe contrariedad respiratoria, asistir al hospital.

Si lo que pica es una mosca negra, mosquito, avispa o abeja, el purito dura 24-72 horas y después quedan lesiones inflamatorias residuales que desaparecen sin ocasionar cicatriz en 5-7 días, si bien en ocasiones tienen la posibilidad de dejar una hiperpigmentación transitoria.

Al respecto, el dermatólogo del Hospital General de València, Pablo Hernández, enseña que la mayor parte de picaduras de mosca negra, mosquito, avispa o abeja no necesita régimen. No obstante, si hay una reacción local exagerada, se tienen que utilizar cremas o pomadas con corticoesteroides, y antihistamínicos orales para el prurito y si esta terapia no marcha, hay que comenzar un régimen con corticoesteroides orales.

En la situacion de la garrapata, lo más esencial es extraerla completa con pinzas. En este sentido, hay que agarrar el insecto entre el espacio que queda entre la piel y la boca para eludir que queden restos orgánicos que logren ocasionar más tarde reacciones a cuerpo extraño.

Así, se debe tener en cuneta que las garrapatas, a veces, tienen la posibilidad de trasmitir patologías cuyo régimen es antibiótico y que solo se tienen que dirigir una vez afirmado el diagnóstico clínico y microbiológico por un individuo especialista.

En la playa, lo mucho más usuales son las picaduras de medusa. En ese supuesto hay que adecentar la lesión con agua de mar, eludiendo frotar y tocar de forma directa con las manos. Después se deben sacar los restos de tentáculos o partículas de la medusa a través de un paño y, a continuación, poner frío sobre la picadura.

"La app de frío local, eludiendo el contacto directo del hielo con la piel, se sugiere en todas y cada una de las picaduras para frenar la extensión de la inflamación local, salvo en aquellas ocasionadas por animales marinos, como medusas o pez araña", apunta.

En estas situaciones, se aconseja el calor, de forma cuidadosa de no ocasionar quemaduras, pues hay toxinas en estos animales que se inhiben a temperaturas entre 40-45º", apunta el dermatólogo.

La mayoría de picaduras se soluciona por sí sola, pero se sugiere soliciar asistencia médica si las reacciones locales son muy excesivas y causan mucha molestia, en el momento en que la picadura empeora con el paso de los días, si se ven perjudicadas zonas distanciadas de ella o hay sensación de ahogo. Además, cualquier picadura puede sobreinfectarse y llegar a necesitar régimen antibiótico, siempre y en todo momento tras la opinión del personal médico.

Para impedir las picaduras, se aconseja la utilización de ropa que cubra las extremidades en las excursiones al campo o paseos vespertinos; zapato conveniente en playa y/o montaña y también informarse sobre los estados de bancos de medusas de la playa.

Más información

Los centros de salud atienden una media de 149 personas cada día por picaduras de insectos en verano

Noticias de hoy más vistas