Crónica Valencia.

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María Moliner: Fundadora de bibliotecas y pionera de un diccionario que transformó la lengua.

María Moliner: Fundadora de bibliotecas y pionera de un diccionario que transformó la lengua.

En una reciente ceremonia, se ha descubierto una placa conmemorativa en la calle Quijote de Tetuán, Madrid, en honor a María Moliner, la emblemática autora del 'Diccionario de uso del español'. Esta placa rinde tributo a su notable legado, marcado por casi 25 años de residencia en el lugar, y destaca su influencia en la cultura española del siglo XX.

Andrés Neuman, un conocido filólogo y autor de la novela 'Hasta que empieza a brillar', ha compartido sus reflexiones sobre Moliner, a quien considera una figura clave que revolucionó la forma en que los españoles interactúan con la lengua y la educación. “Es fundamental reconocer no solo su contribución como lexicógrafa, sino también su rol en la promoción de la cultura y la alfabetización en España”, aseguró Neuman en una entrevista.

María Moliner, originaria de un pequeño municipio aragonés, tuvo una vida llena de movimientos que la llevaron a diversas ciudades españolas como Madrid, Zaragoza y Valencia. Este trasfondo le permitió desarrollar una visión única y amplia sobre la lengua, algo que influyó en la creación de su diccionario, considerado una referencia esencial en América Latina, según el escritor.

A pesar de ser recordada por su monumental diccionario, Neuman enfatiza que Moliner fue mucho más allá de eso. Destacó su labor como bibliotecaria, una profesión rara para las mujeres de su época. Desde muy joven, se dedicó a la creación de bibliotecas en comunidades rurales, convirtiéndose en una de las figuras más prominentes en el ámbito bibliotecario español.

Neuman indica que su dedicación fue impresionante, ya que fundó más de un centenar de bibliotecas en un contexto social muy complicado. Su labor fue clave para llevar la cultura a las áreas menos favorecidas del país, y su esfuerzo contribuyó a la alfabetización en España, que aún enfrentaba grandes desafíos en el terreno educativo.

Su trabajo previo a la creación de su diccionario, incluido el manual 'Instrucciones para el servicio de pequeñas bibliotecas', refleja su compromiso con la educación y la cultura, así como su capacidad de adaptación ante las adversidades de la época.

El 'Diccionario de uso del español', resultado de 16 años de arduo trabajo, ha sido alabado por su innovación. Neuman destaca que, a diferencia de los diccionarios tradicionales, Moliner incorporó ejemplos de uso cotidiano que reflejan su vivencia personal, convirtiéndolo en una obra no solo informativa, sino también literaria.

A través de su diccionario, se puede vislumbrar la vida familiar de Moliner, quien prefería ejemplos que resonaran con su propia experiencia. Este enfoque personal no solo humaniza la obra, sino que también la aproxima a las realidades de quienes la utilizan.

La histórica marginación de Moliner por parte de la Real Academia Española ha sido objeto de polémica, pero Neuman argumenta que su legado merece ser celebrado sin que este incidente eclipse su contribución. Moliner fue una pionera entre las mujeres en su campo, y su exclusion del ámbito académico tiene trasfondos que van más allá de su talento.

A pesar de la injusticia enfrentada, su historia ha abierto caminos para futuras generaciones de mujeres, siendo la primera en ser nominada, aunque su ausencia en la Academia no le resta valor a su impacto en la lengua española.

Hoy en día, el legado de María Moliner sigue vivo, recordándonos la importancia de su labor por la educación y la cultura, tanto en el ámbito escolar como en el hogar. Neuman concluye resaltando que su influencia continúa vigente, siendo una auténtica heroína de la cultura cotidiana que, a pesar de sus humildes orígenes, ha logrado resonar con millones a través de su trabajo. Su luz, dice Neuman, nunca se apagará.