Crónica Valencia.

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Seis meses después de la dana: niños expuestos a condiciones insalubres y educación interrumpida.

Seis meses después de la dana: niños expuestos a condiciones insalubres y educación interrumpida.

Save the Children ha hecho un llamado urgente para proporcionar apoyo psicosocial a más de 70,000 niños que residen en las zonas más perjudicadas por la reciente catástrofe. En un comunicado emitido el 24 de abril, la organización ha destacado las serias consecuencias que enfrentan estos pequeños, quienes viven en condiciones precarias y sufren problemas de salud mental, temerosos incluso de la lluvia.

El director de respuesta a emergencias de la entidad, Rodrigo Hernández, ha señalado que desde que la tormenta arrasó estas comunidades, han estado trabajando con los afectados. A pesar de que la situación de muchas familias ha mejorado ligeramente, persiste una larga lista de desafíos por resolver.

Los informes indican que la riada dañó más de 75,000 hogares en la zona crítica, y aunque se ha avanzado en las labores de reconstrucción, muchas familias, especialmente aquellas con niños y adolescentes, continúan viviendo en condiciones inadecuadas. La falta de un entorno seguro y saludable puede tener repercusiones graves en la salud y el desarrollo de los menores, así como en su bienestar general.

Un claro ejemplo de esta situación es Eduvmary, residente de Paiporta, quien comparte que su hogar ha sido devastado por moho. “Hemos tenido que desechar casi todo. Mis hijos han desarrollado problemas respiratorios a causa de ello”, relata con preocupación.

Hernández advierte sobre las implicaciones que un entorno desfavorable tiene no solo sobre la salud física, sino también sobre la salud mental de los niños. Destaca que el miedo, la ansiedad y problemas de sueño son solo algunas de las dificultades que están surgiendo entre los jóvenes afectados.

Por este motivo, la organización considera esencial incrementar y fortalecer las ayudas para la rehabilitación de viviendas y garantizar alternativas de vivienda digna para las familias más vulnerables, muchas de las cuales viven en el alquiler y carecen de contratos formales.

La ONG también ha observado que los efectos de la crisis han impactado profundamente en la salud mental de los menores. “Seis meses después, aún hay niños que le temen a la lluvia o que no quieren salir a la calle”, indica Hernández, añadiendo que muchos adolescentes han comenzado a presentar episodios de ira y tristeza, citando la necesidad urgente de que las administraciones refuercen los servicios de salud mental para la infancia.

Eduvmary comparte su angustia: “Cada vez que llueve, mi hijo mayor se asusta y me pregunta si iré a recogerlo. Intento calmarlo, sugiriéndole que, si vuelve a pasar, se suba al último piso y espere allí”.

Por otro lado, las interrupciones en la educación son notables. Se estima que alrededor de 40,000 niños y adolescentes no pudieron asistir a clases debido a los daños que sufrieron sus escuelas, lo que ha generado un vacío en la enseñanza de contenidos esenciales.

Actualmente, muchos menores siguen enfrentando dificultades para retomar sus estudios de forma normal debido a la falta de finalización de las obras de reconstrucción en sus centros educativos, lo que ha llevado a Hernández a solicitar programas de apoyo educativo y flexibilidad en los criterios de evaluación de cara al final del curso.

En este contexto de crisis, también se están reportando signos de violencia contra los niños. Para abordar esta realidad, Save the Children ha habilitado siete espacios seguros en distintas localidades afectadas, donde profesionales como psicólogos y educadores brindan apoyo emocional y educativo en un ambiente seguro.

“Estos espacios son cruciales para las familias de las áreas impactadas. Aquí, los niños no solo están protegidos de riesgos físicos y violencia, sino que también pueden continuar su educación y recibir el apoyo psicológico necesario para lidiar con sus emociones tras la catástrofe”, concluye Hernández, destacando la importancia de permitir que los menores recuperen su infancia perdida tras la tormenta.