Crónica Valencia.

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València denuncia ante Fiscalía un posible criadero clandestino de perros en Quatre Carreres.

València denuncia ante Fiscalía un posible criadero clandestino de perros en Quatre Carreres.

VALÈNCIA, 16 de noviembre. En un preocupante episodio relacionado con el bienestar animal, el Ayuntamiento de València ha procedido a remitir a la Fiscalía el caso de un presunto criadero ilegal de perros ubicado en el distrito de Quatre Carreres. Las investigaciones iniciales, llevadas a cabo por la Policía Local, revelaron que la propietaria de la vivienda no contaba con la documentación necesaria para ejercer como criadora ni tenía registro como núcleo zoológico.

La alerta sobre esta situación surgió a raíz de la denuncia de un vecino, quien reportó problemas de olores provenientes de la casa en cuestión. Ante este aviso, la Oficina de Bienestar Animal se puso en contacto con la Unidad de Medio Ambiente (UMA) de la Policía Local para llevar a cabo una inspección. En un primer intento de acceso, no se localizó a la dueña, pero a través de una llamada telefónica lograron fijar una cita para el día siguiente.

Al llegar a la vivienda, los agentes y veterinarios se encontraron con un olor penetrante que evidenciaba las malas condiciones en que se encontraban los animales. Al entrar, las condiciones se tornaron aún más alarmantes, con orina y excrementos esparcidos por el suelo, además de un fuerte rastro de lejía, aparentemente utilizado para intentar ocultar la suciedad. Se encontraron, además, numerosas bolsas de comida para perros acumuladas en el pequeño espacio de unos 80 metros cuadrados.

En total, habían 16 perros dentro de la casa, de los cuales diez eran caniches y dos yorkshires. Sorprendentemente, algunos de estos animales estaban confinados en jaulas, evidentemente por estar en celo, aunque se observó la presencia de jaulas en todas las habitaciones de la casa.

Las condiciones higiénicas eran claramente insalubres, tanto para las personas como para los animales, con una notable presencia de moscas. Si bien a simple vista los perros parecían estar en buen estado de salud, sus patas estaban sucias y húmedas debido a la orina acumulada en el suelo. En el transcurso de la inspección, la dueña confesó a los agentes que no contaba con la licencia pertinente para operar un núcleo zoológico, aunque mostró en su teléfono una licencia de criadora.

Al consultar el Registro de Identificación de Animales, se comprobó que la mujer tenía 22 perros registrados a su nombre, sin embargo, solo 16 se encontraban en su domicilio. La mujer argumentó que los demás perros residían en el chalet de una amiga, pero se negó a proporcionar detalles sobre la ubicación de dicho lugar a los agentes.

Finalmente, los veterinarios realizaron un primer chequeo de salud a los perros en el centro de Benimàmet, donde se verificaron los microchips de los animales, comprobando que todos, excepto dos, contaban con la identificación adecuada.