• martes 04 de octubre del 2022

Zaplana recurre su procesamiento en Erial y solicita sobreseer la causa por la "sepa de rastros objetivos" de delito

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La defensa del expresidente critica la instrucción "enteramente policial"

VALÈNCIA, 13 Jun.

El expresidente de la Generalitat Valenciana Eduardo Zaplana ha interpuesto un recurso de apelación contra el coche de procesamiento en el llamado caso Erial --en el que se inspecciona el supuesto cobro de sobra de diez millones de euros en comisiones derivadas de concesiones de ITV y parques eólicos de la Comunitat Valenciana-- y solicita sobreseer la causa puesto que, a su comprender, hay una "sepa de rastros objetivos" de delito.

La defensa del que fuera asimismo ministro de Trabajo critica la instrucción llevada a cabo por la titular del juzgado número 8 de València, que, según asegura, "ha consistido esencialmente en juntar a la causa las diferentes indagaciones efectuadas por la Guardia Civil, por propia idea, que procedía a tomar las afirmaciones que le parecía oportuno y sobre las líneas de investigación que esa fuerza policial consideraba, sin atisbo de confía o control judicial y, naturalmente, sin aceptar a las defensas intervenir en exactamente las mismas".

"De este modo hemos asistido a una instrucción enteramente policial donde no existió otra idea que la de la fuerza

actuante", añade.

En su recurso, al que tuvo ingreso Europa Press, la defensa de Zaplana reitera que que, "a lo largo de toda la instrucción de la causa, la representación ha debido esperar silente a que el Juzgado tuviese a bien dejar entrar a la investigación policial una vez esta se encontraba concluida y formaba ahora múltiples tomos de los que se nos daba traslado, tras citación al efecto". "Jamás supimos lo que la Guardia Civil se encontraba estudiando, si le quedaban nuevos reportes que enseñar o afirmaciones que tomar, salvo alguna filtración en prensa", afea.

De este modo, destaca, tras una "instrucción encargada" en la Benemérita, "donde se ha vedado en verdad la intervención de los investigados y donde se ha eludido entrenar diligencias sobre los elementos fundamentales de la imputación (las adjudicaciones de ITV o del plan eólico o los adjudicatarios de los fondos de las cuentas en el extranjero), se dicta un precipitado, desordenado y raro coche

de transformación".

Y se hace, expresa el escrito, "sin que existan otras bases indiciarias para imputar" a Zaplana alén de la "declaración antes pactada" del supuesto fiduciario en Uruguay Fernando Belhot y "la mal llamada plan de actuación, rastros que la instructora se ha negado a someter a contradicción" señalando novedosa declaración del Belhot o de Marcos Benavent.

Igualmente, lamenta que el coche impugnado "explota para denegar las diligencias con intereses por la defensa en un postrero intento por esta una parte de acreditar su absoluta falta de relación con los fondos y compañías situadas en el extranjero o la irregularidad de la aportación a la causa de la llamada plan de actuación".

Así, añade, "se clausura la instrucción de manera precipitada, privando a esta una parte de la posibilidad de proponer diligencias de investigación elecciones a la iniciativa y también, aun, nuestra declaración del investigado".

El letrado cree que en el coche recurrido "es imposible ver ni un orden cronológico, ni temático ni subjetivo, sino se marchan mezclando retazos de un relato raro en el que no se distinguen que formas de proceder que logren ser calificadas de los diferentes

delitos encausados a todos los imputados".

En este punto, ten en cuenta que la fundamentación jurídica de

la resolución recurrida se restringe 2 parágrafos "en las

que no se basa ni está razonamiento jurídico alguno que

merezca este título".

Otra una parte del recurso, se ocupa de argumentar la "sepa de rastros objetivos" sobre la perpetración de los delitos encausados a Eduardo Zaplana. Al respecto, afirma que "resulta demasiado bien difícil defenderse de un relato tan demasiado desordenado y falto de precisión".

"Si el relato no detalla cuál es la resolución prevaricadora

por la parte de mi representado, ¿de qué forma tenemos la posibilidad de defendernos, denegar su vida o justificar su legalidad? Desde entonces no existe, ni en el sumario ni fuera de él, ninguna resolución firmada por mi representado con relación a las ITV o al PECV. No es viable atisbar de qué forma ha podido ser el señor Zaplana creador de tal delito", expone.

Abunda la defensa en que, "en todo caso, no existe en la presente causa ningún apunte propósito que deje vincular a Eduardo Zaplana con los movimientos de cuentas fuera de España". "Ni los había en el momento en que fue ingresado en prisión, ni se dieron a conocer en las comisiones rogatorias libradas a distintas países, ni resultan tras la ingente documentación examinada que viene de las entradas y registros", apostilla.

La defensa razona que solo la declaración de Belhot vincula al exdirigente 'habitual' con las cuentas de las que aparecía como titular nuestro fiduciario, un testimonio que para Zaplana no tiene probabilidad, entre otros muchos fundamentos, por tener "una visible finalidad exculpatoria, en verdad resulta exculpado en virtud del pacto con el fiscal".

Esta "falta de patentizas o rastros sólidos" se "explicación", siempre y en todo momento según el relato del recurso, en que la actuación de Zaplana era "velada".

"El señor Zaplana tiene un patrimonio completamente moderado habida cuenta de las rentas declaradas a la AEAT y que no tuvo financiación de fuentes ignotas. El informe pericial aportado por esta defensa revela con absoluto rigor y aspecto de qué manera financió y pagó todos los inmuebles que tuvo desde antes de ocuparse a la política. Sus cuentas están aportadas a la causa y se puede llevar a cabo un rastreo pormenorizado de sus consumos. Si ha pedido prestado a un amigo dinero para abonar un vehículo o un impuesto, lo recibió por transferencia, lo declaró al Congreso en el momento en que era diputado, y después lo devolvió a través de talones con una absoluta trazabilidad. ¿Dónde se encuentra la actuación 'velada'?", se pregunta.

En conclusión, acaba, "la extendida instrucción practicada, lejos de corroborar los probables rastros que justificaron la incoación de la causa, ha servido para garantizar la ajenidad" de Zaplana con relación a los procesos de adjudicación de las ITV y del plan eólico y que "no era titular, autorizado, apoderado o beneficiario de los fondos que se le atribuyen en el extranjero". Por ello, se pide la admisión del recurso y el fichero de las actuaciones.

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