Catalá defenderá el derecho al descanso tras la sentencia que modifica actividades en la Ciudad de las Artes.
VALÈNCIA, 26 de marzo.
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha afirmado con firmeza que el Ayuntamiento se compromete a proteger el derecho al descanso de los vecinos que residen en las proximidades de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Esta declaración se produce tras una reciente sentencia judicial que exige al consistorio implementar medidas efectivas para mitigar el ruido generado por discotecas y conciertos en la zona, protegiendo así la intimidad y la integridad moral de los residentes afectados.
Catalá ha informado que los servicios legales del Ayuntamiento están actualmente revisando la sentencia, y que las acciones a seguir dependerán de sus recomendaciones. También ha destacado la importancia de iniciar un diálogo con la Generalitat, dado que la organización de eventos en estas instalaciones está a cargo de CACSA, que es una entidad vinculada al gobierno autonómico.
Estas declaraciones se hicieron durante una rueda de prensa en Les Corts, después de que un tribunal de València diera la razón a los vecinos de dos edificios cercanos a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. En su fallo, el juez ordena al Ayuntamiento indemnizar a cada demandante con 3.000 euros por los daños morales sufridos, aunque la decisión aún puede ser apelada.
La alcaldesa ha señalado que la decisión del tribunal llegó el miércoles pasado al Ayuntamiento y que sus abogados están trabajando en su análisis. "Nos ajustaremos a lo que nos recomienden, pero es esencial proteger los derechos de los vecinos", subrayó con convicción.
A pesar de que la sentencia insinúa la posibilidad de revocar permisos y mover festivales, Catalá aclaró que la autorización de estos eventos no es competencia del Ayuntamiento, sino de CACSA, lo cual complica la situación. "No tenemos la facultad de otorgar licencias, y ese es un detalle que nuestros servicios jurídicos están revisando", añadió.
De este modo, y sin importar lo que los abogados decidan sobre un posible recurso, la alcaldesa enfatizó que el Ayuntamiento no tiene la capacidad de anular permisos que no emitió. Además, no quiso adelantar si se recurrirá la sentencia, pues enfatizó que eso estará en manos de los asesores legales del municipio.
María José Catalá se mostró decidida al afirmar que "el Ayuntamiento de València debe proteger los derechos fundamentales de los vecinos y su derecho al descanso", asegurando que cumplirán con esta obligación.
Con vistas a abordar la problemática, la alcaldesa anunció que se establecerá un marco de conversación con la Generalitat y CACSA para evaluar la situación actual. "Nuestra posición es diáfana: protegeremos los derechos de los ciudadanos y su derecho al silencio", reiteró.
Cuando se le preguntó cómo se implementaría este compromiso, Catalá mencionó que se explorarán diversas "soluciones" relacionadas con el club nocturno cercano al complejo y que se plantearán alternativas a CACSA sobre la organización de festivales. "No vamos a permitir que esta situación continúe sin responsabilidad; tomaremos las acciones que sean necesarias", enfatizó.
En cuanto a la falta de espacios alternativos en València para los festivales de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la alcaldesa destacó que, en tales casos, "los derechos de los vecinos son prioritarios", asegurando que este es un principio guía para su administración.
Catalá hizo hincapié en que CACSA es la entidad que tiene la autoridad para conceder permisos y establecer contratos con organizadores de eventos. "El fallo nos ordena revocar autorizaciones que no emitimos y cambiar programaciones que no gestionamos", puntualizó.
Finalizando su intervención, dejó claro que el Ayuntamiento tiene competencia en cuestiones de contaminación acústica y que se asegurará de que se cumplan las normativas al respecto. "Queda claro que esta situación es el resultado de una resolución judicial, cuya claridad no tengo dudas. Los derechos de los vecinos son siempre nuestra prioridad", concluyó.
Finalmente, al ser cuestionada sobre si La Marina podría ser una opción para albergar festivales, la alcaldesa sugirió que se deben considerar todas las posibilidades, "incluyendo aforos y diálogo con diferentes promotores". Pidió paciencia y prefirió no anticipar negociaciones que aún no han comenzado, reafirmando el compromiso del Ayuntamiento de acatar la decisión judicial.