Compromís reclama 20 millones para revitalizar la EMT y frenar su deterioro en València
Compromís per València ha presentado una moción en la Comisión municipal de Patrimonio, Recursos Humanos, Técnicos y Seguridad para solicitar una aportación extraordinaria de 20 millones de euros a la Empresa Municipal de Transportes (EMT). La iniciativa busca revertir el deterioro del servicio ocurrido durante los últimos tres años bajo el mandato del PP y Vox.
El contexto político revela una gestión marcada por prioridades que favorecen intereses privados, según la coalición valencianista. La gestión económica de la EMT presenta una deuda cercana a los 50 millones de euros, con un crecimiento mensual de 1,6 millones. Además, la empresa enfrenta pérdidas derivadas de conflictos con la Generalitat y de la no aprobación de medidas medioambientales, lo que agrava su situación financiera y operativa.
Las implicaciones de esta situación son evidentes en la calidad del servicio. La frecuencia ha bajado, los autobuses son insuficientes y la velocidad comercial ha caído por debajo de los 12 km/h. La ciudadanía experimenta un notable empeoramiento en la movilidad diaria, agravado por la falta de personal y la priorización de lanzaderas para cruceristas, en detrimento del transporte público local.
Desde la perspectiva política, la moción denuncia que las decisiones tomadas durante el gobierno municipal han favorecido intereses privados sobre la atención a los vecinos. La gestión de la movilidad se ha visto afectada por recortes y falta de inversión, mientras se destinan recursos a servicios que no benefician directamente a la ciudadanía, como las lanzaderas para cruceristas.
De cara al futuro, la propuesta busca que la EMT recupere su posición como un servicio valorado y fiable. La recuperación requiere una apuesta clara por la inversión pública, mejoras en infraestructuras y una revisión de las prioridades del Ayuntamiento. La situación de congestión en València, que desde 2025 lidera los índices en España, refuerza la necesidad de un cambio de rumbo en la política de movilidad.
El escenario político actual apunta a que estas reivindicaciones puedan generar un debate sobre la gestión del transporte público en la ciudad. La recuperación de la EMT será clave para reducir la dependencia del coche privado y mejorar la calidad de vida urbana en el largo plazo, en un contexto de crecientes desafíos en movilidad y sostenibilidad.