Docentes de FP en Valencia protestan contra la inacción política con acción irónica
Un grupo de profesores de Formación Profesional (FP) en Valencia ha llevado a cabo una protesta simbólica frente a la Conselleria de Educación. La acción consistió en reemplazar al director general de FP, Armando Martí Recuenco, por una planta ornamental, en señal de denuncia por la falta de medidas y decisiones concretas en el sector.
El colectivo docente denuncia que la administración ha mostrado una significativa inacción ante los problemas estructurales que afectan a la FP pública valenciana. Entre estos, señalan la exclusión de mejoras en negociación, la reducción de ratios solo en otras etapas educativas, y las desigualdades en condiciones laborales y académicas, especialmente tras la reducción de la FP semipresencial a 25 horas, una medida que solo se aplica en la Comunitat Valenciana.
Este contexto refleja una política de recortes y falta de inversión en formación profesional, en un momento en que otras comunidades autónomas avanzan en la mejora de sus ratios y recursos. La protesta también apunta a la sobrecarga de trabajo del profesorado, que no recibe reconocimiento oficial por tareas adicionales como la gestión documental y la coordinación con empresas, esenciales en la formación en la empresa.
Desde el punto de vista político, la situación evidencia una tendencia del Consell a priorizar otras etapas educativas y sectores en detrimento de la FP pública. La inacción del gobierno valenciano se traduce en la persistencia de recortes y en una gestión que, para los docentes, solo ofrece soluciones superficiales y costosas, en contraste con las propuestas de inversión y mejora necesarias.
Este escenario refleja una problemática mayor en la política educativa valenciana, caracterizada por la falta de voluntad política para revertir recortes y atender las demandas del profesorado y alumnado de FP. La movilización busca presionar a las autoridades y exigir cambios inmediatos en la gestión y financiación del sistema de formación profesional.
De cara al futuro, la continuidad de estas protestas y la creciente percepción de abandono podrían impulsar una mayor implicación de los representantes sindicales y políticos en la defensa de la FP pública. La presión social y política será clave para lograr una reversión de los recortes y una gestión más eficaz en los próximos cursos escolares.