El Cristo Yacente de Paiporta, restaurado tras la tormenta, se erige como emblema de esperanza.
VALÈNCIA, 25 de marzo. La imagen del Cristo Yacente, que había sufrido severos daños durante la dana de octubre de 2024, regresa a la iglesia de San Jorge Mártir en Paiporta, Valencia, tras un minucioso proceso de restauración. Este esfuerzo, apoyado por el Institut Valencià de Conservació, Restauración i Investigació (IVCR+i), representa un paso fundamental en la "recuperación emocional" de la comunidad local.
Este miércoles, la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, se presentó en el templo para anunciar que, aunque el IVCR+i ya había restaurado otras tres imágenes de Picanya, esta es la primera obra de Paiporta que ha sido completamente restaurada. Ortí subrayó la "importancia simbólica y patrimonial" de la restauración dentro del contexto de las intervenciones realizadas tras la calamidad natural.
Los trabajos realizados en el Cristo Yacente se inscriben en la segunda fase de recuperación del patrimonio escultórico afectado por la dana de 2024, iniciativa que lidera el IVCR+i.
La obra, que regresa justo a tiempo para la Semana Santa, es un símbolo arraigado en la identidad cultural de Paiporta. "Su retorno es un hito crucial en el proceso de restauración de las imágenes de Paiporta y Picanya y reafirma el compromiso de la Generalitat con la preservación del patrimonio cultural valenciano", afirmó Ortí.
Fanny Sarrió Martín, responsable del Departamento de Pintura y Escultura del instituto, explicó las condiciones en las que llegó la escultura al IVCR+i el 25 de julio de 2025. Según detalló, la figura estaba cubierta por una densa capa de lodo y suciedad, que se había acumulado en pliegues y cavidades, aunque la estructura de madera se encontraba relativamente intacta, con solo una pequeña pérdida en una falange de la mano derecha.
La intervención comenzó con una rigurosa documentación fotográfica y estudios fisicoquímicos para identificar los materiales de la escultura. Además, se llevó a cabo un escaneado 3D antes y después del proceso de restauración.
El proceso de limpieza fue particularmente complicado y se realizó en dos fases: la primera, una limpieza mecánica para eliminar los residuos más adheridos, y la segunda, una limpieza fisicoquímica que permitió retirar la suciedad sin dañar la policromía. También se consolidaron las áreas donde se había descohesionado la capa pictórica y se reparó la pérdida en la falange del Cristo.
Posteriormente, se estucaron las áreas dañadas de la capa pictórica y se realizaron retoques cromáticos en dos etapas: primero con tintes al agua, y luego con colores al barniz. Al final del proceso, se aplicó un barniz puntual utilizando una resina sintética estable y de bajo peso molecular.
El alcalde de Paiporta, Vicent Ciscar, destacó la necesidad de "no solo hablar de reconstrucción, sino también de recuperación". Añadió que "en este caso estamos restaurando obras de arte, pero también promoviendo una recuperación emocional".
El párroco de la iglesia, Jordi Cerdá, enfatizó las experiencias personales que también se vieron afectadas por la tragedia. "El agua alcanzó hasta dos metros y medio aquí, causando daños casi irreparables, de no ser por el esmero de los técnicos. Es esencial llevar a cabo esta recuperación para que el pueblo retome su cotidianidad. No se trata de olvidar, sino de pasar página y retornar a la normalidad lo antes posible", concluyó.