EMT València introduce viajes gratuitos para acompañantes de personas con discapacidad y reduce plazos de atención
La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València ha anunciado que permitirá viajar gratis en sus autobuses a los acompañantes de personas con discapacidad que requieran asistencia, mediante una validación doble con el título de transporte. Además, se reducirá de veinte a quince días el plazo máximo para responder a reclamaciones y sugerencias de los usuarios. Estas medidas, que entrarán en vigor tras la modificación del Reglamento de Prestación del Servicio, buscan fomentar una movilidad más inclusiva y mejorar la atención al usuario.
Estas decisiones se enmarcan en un contexto político donde la gestión del transporte público en València está bajo escrutinio. La oposición, representada por el PSPV-PSOE, critica la gestión del actual gobierno local, compuesto por PP y Vox, por un deterioro en la calidad del servicio y la disminución del número de viajeros. La confrontación refleja una disputa ideológica sobre las prioridades en movilidad, con el gobierno municipal priorizando el uso del vehículo privado frente a un transporte público que, en los últimos meses, ha visto un descenso en su uso y en la calidad del servicio.
El actual ejecutivo ha sido acusado de no mantener adecuadamente la flota de autobuses, que ha reducido su número en unas pocas unidades en comparación con la gestión anterior. Además, las frecuencias de paso y la velocidad comercial han mostrado un empeoramiento, afectando la confianza de los usuarios. La oposición también señala que estas políticas favorecen el incremento del tráfico privado, en detrimento de la sostenibilidad y accesibilidad del transporte público en la ciudad.
Desde la perspectiva política, estas medidas buscan contrarrestar las críticas y mejorar la imagen del servicio de transporte en un momento en que la gestión de la movilidad urbana se ha convertido en un asunto clave en la agenda local. La inclusión de medidas específicas para colectivos vulnerables y mejoras en los plazos de atención reflejan un intento de responder a las reivindicaciones sociales, aunque la percepción general sigue siendo de deterioro en la calidad del servicio.
El contexto más amplio revela una tensión constante entre las políticas de movilidad sostenibles promovidas en anteriores administraciones y las actuales, que parecen priorizar otros intereses. La reducción en la flota, la gestión del tráfico y las inversiones en transporte público están en el centro de un debate sobre el rumbo de la ciudad, en un escenario donde la movilidad urbana se considera un elemento crucial para la calidad de vida y la sostenibilidad ambiental.