La Comunitat Valenciana prevé más de 1,3 millones de desplazamientos en la segunda fase de Semana Santa
La Dirección General de Tráfico (DGT) estima que durante la segunda fase de la operación especial de Semana Santa en la Comunitat Valenciana se registrarán aproximadamente 1.365.000 desplazamientos en sus carreteras, en un contexto donde el total nacional alcanzará cerca de 9,89 millones. La fase comenzó a las 12:00 horas del miércoles y finalizará a las 24:00 horas del lunes 6 de abril, coincidiendo con un incremento del 2,03% en la movilidad respecto al año pasado, según datos oficiales de la Delegación del Gobierno en la región.
Este aumento en la movilidad se enmarca en un escenario político marcado por la gestión de la seguridad vial y la coordinación entre diferentes administraciones, en un momento en que las autoridades intensifican esfuerzos para reducir los accidentes en un período de alta afluencia turística y desplazamientos internos. La coordinación entre la Delegación del Gobierno, la Guardia Civil y el Ministerio del Interior refleja la apuesta por garantizar la seguridad en un contexto de tensiones políticas relacionadas con la gestión de infraestructuras y recursos públicos para la protección de los usuarios de las vías.
Durante la primera fase, que abarcó del 27 al 29 de marzo, se registraron 582.428 desplazamientos en la Comunitat Valenciana, con una víctima mortal en Valencia. La previsión para toda la operación de Semana Santa apunta a un total de 2.355.660 desplazamientos en la región, mientras que a nivel nacional se esperan cerca de 17 millones, con un incremento del 1,86% respecto al año anterior. La situación refleja la tendencia de recuperación en la movilidad, pese a las restricciones y debates sobre la financiación de las políticas de seguridad vial.
Las autoridades han hecho un llamamiento a la prudencia, reforzando la vigilancia en aspectos como velocidad, consumo de alcohol y drogas, y distracciones al volante. Se ha puesto énfasis en la protección de los usuarios vulnerables en carreteras secundarias, donde la accidentabilidad aumenta. La decisión política de incrementar la vigilancia responde a la necesidad de reducir la mortalidad en las vías, en un contexto donde se enfrentan presupuestos limitados y debates sobre prioridades en seguridad pública.
Este escenario de movilidad creciente se inscribe en un contexto más amplio de políticas públicas y debates sobre la gestión del transporte y la seguridad vial en la Comunitat Valenciana y en España. La coordinación entre diferentes niveles de administración y las fuerzas policiales busca equilibrar la movilidad con la seguridad, en un momento en que las decisiones políticas y presupuestarias impactan directamente en la efectividad de las campañas preventivas y la inversión en infraestructura segura.