La falta de personal médico agrava la inseguridad en la cárcel de Picassent
Un incidente violento en la prisión de Picassent ha resultado en dos internos heridos y ha puesto en evidencia las deficiencias en la gestión penitenciaria. La pelea ocurrió en el módulo 23, un área destinada a internos conflictivos y reincidentes, y fue protagonizada por internos de origen georgiano y musulmán. La violencia se extendió rápidamente, requiriendo la intervención de funcionarios de otros departamentos para controlar la situación. La mañana anterior, una disputa en el economato ya había evidenciado tensiones entre estos grupos. La falta de personal médico en el centro impidió aplicar medidas de aislamiento necesarias, lo que complica la seguridad y la atención sanitaria. La normativa exige evaluación médica previa para aislamientos, pero la carencia de profesionales imposibilitó cumplir con este requisito. La situación refleja una problemática estructural en el sistema penitenciario valenciano, donde la insuficiencia de recursos médicos afecta tanto la salud como la seguridad. La Administración penitenciaria deberá afrontar este reto para garantizar la seguridad de internos y personal, además de cumplir con la normativa vigente. La perspectiva futura pasa por incrementar la dotación de recursos y reforzar la coordinación entre salud y seguridad en las prisiones, en un contexto donde la política penitenciaria requiere mayor atención y recursos.