La Generalitat invertirá 56 millones en limpiar cañas y renaturalizar cauces en Valencia
La Generalitat Valenciana llevará a cabo un ambicioso plan para eliminar cañas invasoras en 400 hectáreas de cuencas en los barrancos del Poyo, Túria, Magro y Picassent. La iniciativa, con una inversión inicial de 56,4 millones de euros, contempla la plantación de 400.000 árboles y plantas autóctonas para mejorar la resiliencia de estos espacios.
Esta intervención responde a la necesidad de reducir los riesgos de incendios y favorecer la capacidad hidrológica de los cauces ante futuras avenidas. La presencia de cañas, altamente inflamables y que dificultan la infiltración del agua, agrava los efectos de fenómenos meteorológicos extremos. La estrategia también busca transformar estos espacios en zonas de ocio y contacto con la naturaleza para la ciudadanía.
Desde el punto de vista político, esta acción refleja la prioridad de la Generalitat en avanzar en la recuperación y protección del medio ambiente, incluso en áreas donde la competencia sobre cauces es compartida con el Estado. La iniciativa forma parte del Plan Endavant, que incluye 343 medidas para afrontar cambios climáticos y promover la recuperación social y económica.
El contexto de esta inversión se enmarca en la gestión de los daños ocasionados por fenómenos meteorológicos recientes, como las inundaciones que generaron más de un millón de toneladas de residuos, incluyendo cañas arrastradas por las aguas. La respuesta autonómica busca mitigar futuras emergencias y reducir la vulnerabilidad de estas cuencas.
El compromiso político también apunta a fortalecer la relación entre la ciudadanía y sus espacios naturales, promoviendo su uso responsable y el disfrute de zonas verdes seguras. La recuperación de estos espacios naturales es vista como un paso hacia una gestión más sostenible y resiliente ante eventos climáticos extremos en la Comunitat Valenciana.