Llorca anuncia investigación sobre gasto en repostaje del coche oficial de Camps y critica el uso de fondos por parte de Puig
El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha declarado que procederá a investigar exhaustivamente el gasto en repostaje del vehículo oficial asignado al expresidente Francisco Camps, tras la denuncia de Compromís que cifró esa cantidad en 15.000 euros durante 2025, mientras Camps lo redujo a menos de 4.000, alegando un posible mal uso de la tarjeta de combustible.
Este asunto se enmarca en un contexto de tensiones políticas y de control de la gestión económica de los exmandatarios, en un momento en que la oposición y ciertos sectores sociales cuestionan el uso de recursos públicos por parte de las figuras políticas del PP y del PSPV en la Comunitat Valenciana. La polémica refleja la lucha por la transparencia en una región marcada por casos de corrupción y una gestión pública en el punto de mira.
Durante la sesión de control en Les Corts, Llorca también criticó a Ximo Puig, actual embajador ante la OCDE, por ser el expresidente que más gastó en 2025, con una cifra de 187.073 euros, y subrayó la discrepancia con la postura de la oposición, que ha centrado sus críticas en Camps. La polémica se enmarca en una estrategia de los partidos de oposición para exigir mayor rendición de cuentas y transparencia en el uso de recursos públicos por parte de los exdirigentes regionales.
Por otro lado, la oposición, principalmente Compromís, ha denunciado una supuesta permisividad del actual ejecutivo en asuntos relacionados con antiguos mandatarios, acusando a Llorca de mantener un doble estándar. Estas acusaciones se producen en un contexto donde la gestión política y la ética pública son temas recurrentes en la agenda política valenciana, en medio de una crisis de confianza en las instituciones.
Por su parte, Llorca ha respondido que investigará el gasto en cuestión sin prejuicios y ha defendido la actuación del gobierno en otras áreas, como la respuesta a la crisis del conflicto en Irán, el impulso a medidas económicas y la atención a las emergencias y crisis sociales. La polémica sobre Camps y Puig evidencia las tensiones internas en el ámbito político valenciano, donde la lucha por la credibilidad y la transparencia continúa siendo central.
En un contexto más amplio, la Comunitat Valenciana atraviesa un momento de fuerte escrutinio público por la gestión de fondos públicos, en un escenario donde las acusaciones y los debates sobre la responsabilidad de los exmandatarios en casos de posible malversación o uso indebido de recursos refuerzan la necesidad de una mayor transparencia y control institucional. La investigación en curso podría marcar un precedente en la rendición de cuentas de las figuras políticas regionales.