Morant denuncia la respuesta deficiente del Consell a la huelga educativa
La secretaria general del PSPV, Diana Morant, calificó de "muy deficiente" la gestión del Consell ante la huelga indefinida en la educación pública no universitaria, que lleva cinco semanas en marcha. La dirigente socialista presentó un plan alternativo con medidas concretas y mecanismos de seguimiento para avanzar en negociaciones reales.
Este conflicto se origina en las reivindicaciones del colectivo docente, que exige mejoras en infraestructuras, condiciones laborales y en el modelo educativo. La huelga, apoyada inicialmente por sindicatos como STEPV, CCOO y UGT, fue suspendida provisionalmente, pero la comunidad educativa mantiene su postura de diálogo y reivindicación.
El plan propuesto por Morant contempla incrementar el profesorado especialista, ampliar la oferta de Formación Profesional en distintas comarcas y destinar 300 millones anuales a infraestructuras, además de planes específicos para climatización y zonas afectadas por fenómenos climáticos extremos. También promueve la derogación de leyes educativas y la recuperación de un modelo plurilingüe actualizado.
Desde el punto de vista político, esta disputa refleja las tensiones entre el PSPV y el actual gobierno autonómico, que insiste en mantener su hoja de ruta y rechaza las demandas sindicales. Morant ha criticado la falta de voluntad del Consell para negociar, acusándolo de no mover ficha en meses y de intentar enfrentar a docentes y familias.
El contexto político se enmarca en un escenario de tensión en el que la oposición y los sindicatos buscan presionar para lograr cambios en la política educativa. Morant ha anunciado que su plan será presentado en Les Corts mediante enmiendas a los presupuestos de 2026, y que volverán a gobernar el próximo año para implementarlo.
En una perspectiva futura, la situación evidencia la necesidad de un diálogo más abierto y constructivo entre las administraciones y la comunidad educativa, para evitar que conflictos similares vuelvan a escalar. La gestión de recursos y la voluntad política serán clave para resolver las reivindicaciones y garantizar una educación pública de calidad.