Crónica Valencia.

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Aznar: “España debe apoyar a sus aliados, no a sus adversarios en la crisis de Irán”

Aznar: “España debe apoyar a sus aliados, no a sus adversarios en la crisis de Irán”

El exjefe del Gobierno español, José María Aznar, ha expresado su postura sobre el reciente conflicto en Oriente Medio y la intervención de Estados Unidos e Israel en Irán, afirmando que es legítimo intentar transformar un régimen que ignora las normas internacionales. Aznar subrayó que "España debe alinearse con sus aliados en lugar de con sus adversarios".

Sus declaraciones ocurrieron durante una conferencia titulada "Geoestrategia en el nuevo desorden mundial", celebrada este miércoles en Valencia como parte del evento Forinvest, donde abordó la crisis en la región de Oriente Medio.

Aznar enfatizó que la verdadera alianza implica compartir responsabilidades y obligaciones. Así, recordó que, cuando España enfrentó "graves atentados terroristas", refiriéndose al 11-M, se solicitó apoyo a sus aliados y Estados Unidos respondió de manera solidaria. "Es fundamental corresponder cuando necesitamos ayuda y también cuando ellos la requieren", añadió.

El expresidente destacó que actualmente hay un movimiento para reconfigurar el paisaje político en Oriente Medio, que se caracteriza por la presencia de un régimen terrorista, el de los ayatolás de Irán, que ha difundido terrorismo en la región. Mencionó que las acciones de Irán llevan influyendo en el contexto regional durante al menos 25 años, involucrando a grupos como Hezbolá en Líbano y Hamas en Gaza.

Antenotando los peligros que representa Irán, Aznar afirmó que este régimen recientemente ha ejecutado a miles de ciudadanos por rebelarse contra la opresión y busca adquirir capacidades nucleares, además de desarrollar potentes misiles balísticos que podrían impactar Europa. También indicó que Irán se ha convertido en proveedor de drones para Rusia y agravia a sus vecinos.

Respecto a Donald Trump, el expresidente español no escatimó en críticas, catalogándolo de "presidente populista" y señalando que no se siente a gusto con las políticas populistas ni de la izquierda ni de la derecha. "No me agrada Trump, pero tampoco me parece apropiada la postura de Sánchez o Abascal, ya que me identifico como liberal conservador", recalcó.

Sin embargo, Aznar abogó por distinguir entre la administración estadounidense y el país en sí, argumentando que aunque el actual Gobierno español no sea un socio fiable, la nación lo es. Resaltó la larga historia de apoyo y protección que Estados Unidos ha brindado a España desde el conclusión de la Segunda Guerra Mundial.

En torno a la situación actual en Irán, Aznar expresó que las operaciones militares deben concluirse adecuadamente. Mantiene que dejar acciones pendientes implicaría esperar una recurrencia de problemas en el futuro. Destacó que Trump representa un cambio significativo en la política mundial, con naciones como Rusia, China, Irán y Corea del Norte intentando reconfigurar el orden internacional en su beneficio.

Para Aznar, es crucial valorar las alianzas y enfatizó que los países europeos deben ser aliados efectivos. Criticó la situación de España, afirmando que "hemos estado donde no debemos estar", al subrayar que el país debería estar alineado con sus principales aliados de seguridad: Estados Unidos e Israel, en vez de apoyar a grupos como Hamas, considerado un terrorista.

Señaló que los esfuerzos de Estados Unidos e Israel por modificar el régimen iraní contrastan con la postura actual del Gobierno español. Aludió a la negociación de Gibraltar tras el Brexit como otra área donde España ha errado, lamentando que se haya dejado en manos de Bruselas en lugar de ejercer un liderazgo activo.

Asimismo, Aznar hizo hincapié en la relación histórica que ha mantenido España con los Estados Unidos y criticó la falta de inteligencia y competencia del actual Gobierno. "La historia nos brinda oportunidades que no se están aprovechando adecuadamente", argumentó.

Finalmente, Aznar pidió una agenda reformista para España que eleve su estatus internacional, describiéndola como una nación confiable, ambiciosa y capaz. Reconoció que, a nivel europeo, es imperativo reaccionar adecuadamente, pero criticó la idea de lograr una autonomía estratégica en poco tiempo como inviable.

En su disertación, aseveró que Europa, aunque es un gran proyecto que debe ser defendido, enfrenta desafíos significativos debido a la sobre-regulación y las políticas poco viables en sectores como la inteligencia artificial y la energía.

Aznar concluyó señalando que la falta de una relación sólida con los aliados podría llevar a Europa a perder su influencia en el logro de un futuro más próspero y estable.