Crónica Valencia.

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Desmantelan taller de costura ilegal en Mislata con irregularidades laborales

Desmantelan taller de costura ilegal en Mislata con irregularidades laborales

Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Valencia, han llevado a cabo la desarticulación de un taller de costura clandestino en Mislata (Valencia). En este taller, se utilizaba a 12 trabajadores de manera irregular, sometiéndolos a largas jornadas laborales sin estar dados de alta en la Seguridad Social y recibiendo un salario inferior a los 900 euros mensuales.

Los detenidos, dos mujeres y un hombre de entre 31 y 46 años, son considerados presuntos responsables de los delitos de pertenencia a organización criminal y contra los derechos de los trabajadores, según ha informado la Jefatura en un comunicado.

La investigación se inició en noviembre del año pasado, cuando los agentes de la Brigada Local de Extranjería y Fronteras de la Comisaría de Policía Nacional de Xirivella-Aldaia-Alaquás sospecharon que los propietarios de un local comercial en Mislata estaban cometiendo delitos laborales.

Tras realizar las pesquisas correspondientes, se llevó a cabo un dispositivo policial junto a la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Valencia, que confirmó que el local funcionaba como un taller de costura clandestino de ropa infantil. Durante la inspección, se identificaron a 12 personas trabajando, nueve de las cuales se encontraban en situación irregular en el país, sin permiso de trabajo ni alta en la Seguridad Social.

En el interior del taller, los agentes también encontraron a los encargados, una pareja de origen boliviano que contaba con contrato de trabajo y estaba dada de alta en la Seguridad Social. La propietaria del local, que también era familia de los encargados, no se encontraba presente en el momento de la inspección, pero fue identificada posteriormente.

Algunos de los trabajadores manifestaron a los policías que se veían obligados a trabajar largas jornadas de hasta 58 horas semanales, por las que recibían un salario inferior a los 900 euros mensuales.

Finalmente, tanto la pareja de encargados como la propietaria del local fueron detenidos bajo la sospecha de ser los responsables de los delitos de pertenencia a una organización criminal y contra los derechos de los trabajadores. Los arrestados fueron puestos en libertad después de prestar declaración, pero se les informó de su obligación de presentarse ante la autoridad judicial cuando fueran requeridos.