El Ayuntamiento de València, criticado por su gestión en la regularización de inmigrantes
Las organizaciones sociales de València han denunciado una gestión insuficiente en el proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes. Solo se han expedido 783 informes de vulnerabilidad, de los 7.637 solicitados, frente a las estimaciones de cerca de 20.000 realizados por las entidades.
El proceso, que comenzó hace meses, ha estado marcado por la falta de coordinación y recursos por parte del Ayuntamiento. La ausencia de una planificación adecuada ha provocado que gran parte del trabajo de atención y acompañamiento recayera en las organizaciones sociales, que tuvieron que ampliar horarios y movilizar voluntariado.
Las entidades critican que el Ayuntamiento actuó de forma tardía y con poca voluntad política, pese a conocer con antelación la puesta en marcha del proceso. La reunión para coordinarse con las organizaciones se pospuso hasta casi el final del periodo, dificultando la labor de apoyo a las personas afectadas.
El retraso en la emisión de informes y en la resolución de problemas históricos, como el empadronamiento en casos especiales, ha dejado fuera a muchas personas. La falta de colaboración por parte del consistorio ha agravado la situación, según las organizaciones sociales.
Desde una perspectiva política, esta situación refleja las tensiones en la gestión de políticas migratorias en la ciudad. La falta de recursos y planificación evidencia una prioridad política que no ha puesto suficiente énfasis en la atención social en este proceso de regularización.
De cara al futuro, la situación pone en evidencia la necesidad de una mayor voluntad política y de recursos efectivos para garantizar derechos básicos. La experiencia en València puede servir como ejemplo para mejorar la coordinación y la atención en procesos similares en otras ciudades de la comunidad.