Crónica Valencia.

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El IMV alcanza a un 11% de la población vulnerable en la Comunitat Valenciana, afirman Directores de Servicios Sociales.

El IMV alcanza a un 11% de la población vulnerable en la Comunitat Valenciana, afirman Directores de Servicios Sociales.

La Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales ha expresado su preocupación por la dificultad burocrática para acceder al Ingreso Mínimo Vital (IMV) en medio de lo que consideran la mayor crisis social de la historia.

MADRID/VALÈNCIA, 20 de mayo.

Según la asociación, solo el 11,01% de la población bajo el umbral de la pobreza en la Comunitat Valenciana recibe actualmente el IMV, cifra que está por debajo del 12,19% de promedio nacional, cuatro años después de su implementación.

En abril, se beneficiaron del IMV 62.734 familias valencianas, que suman un total de 187.590 personas. Además, 43.476 hogares (112.810 personas) reciben la renta básica de subsistencia al tener ingresos por debajo de lo considerado como "renta garantizada".

El colectivo ha criticado al Gobierno por la falta de coordinación con los servicios sociales municipales para ampliar la cobertura, destacando las diferencias regionales que van desde el 24,5% de cobertura en Euskadi hasta el 5,9% en Baleares.

Los gerentes de Servicios Sociales han acusado al ejecutivo de no cumplir con el objetivo inicial de llegar a las 850.000 familias en situación de pobreza extrema en el país. Consideran que las "colas del hambre" deberían avergonzar a los gobernantes por su gestión deficiente del IMV.

La asociación ha señalado que actualmente solo el 46,2% de las familias en pobreza severa reciben el IMV, lejos del objetivo inicial del 100%. Además, solo el 2,1% de la población española recibe la renta básica de subsistencia, lo que representa un problema significativo.

Ante estas cifras, la asociación ha pedido un mayor impulso para incorporar el IMV en los servicios sociales de atención primaria, destacando la importancia de llegar a toda la ciudadanía en momentos de crisis social.

Sin embargo, la organización ha lamentado la falta de coordinación por parte del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, lo que ha contribuido a un acceso complicado al IMV y ha dejado a muchas familias en una situación de precariedad durante meses.