El precio de la vivienda en la Comunitat Valenciana aumenta un 2,3% en primer trimestre
El coste medio por metro cuadrado de vivienda en la Comunitat Valenciana alcanzó los 1.963 euros en el primer trimestre de 2026, evidenciando un incremento del 2,3% respecto al trimestre anterior. Este aumento sitúa a la región como la novena en valor de mercado en todo el país, en un contexto de subida generalizada en España, donde el precio medio ha alcanzado los 2.429 euros/m², registrando un crecimiento del 3,2%.
El mercado inmobiliario en la Comunitat mantiene su dinamismo, con un total de 26.627 viviendas compradas en los primeros tres meses del año. Aunque representa una ligera caída del 1,8% respecto al último trimestre de 2025, la región continúa siendo la tercera en volumen de operaciones, solo por detrás de Andalucía y Cataluña. Alicante, Valencia y Castellón concentran la mayor parte de estas transacciones.
Por otro lado, la demanda extranjera sigue siendo un factor destacado en la región. En este primer trimestre, casi el 28,2% de las compras de vivienda en la Comunitat fueron realizadas por extranjeros, principalmente en Alicante, donde el 44,65% de las viviendas adquiridas tienen ese origen. La fuerte presencia internacional continúa impulsando la percepción de la Comunitat como destino preferente para inversión y residencia extranjera.
En materia de financiación, las hipotecas registradas en la región muestran un comportamiento dispar. Aunque el número total de hipotecas en España crece un 0,9% y alcanza los 133.618 contratos, en la Comunitat Valenciana se observa una bajada del 6,2%, con 15.640 operaciones. El endeudamiento medio por vivienda también aumenta un 1,3%, situándose en 137.711 euros.
Desde una perspectiva social, la accesibilidad a la vivienda se deteriora, con una cuota hipotecaria media mensual de 651,6 euros, que representa el 30,7% del coste salarial. Este dato refleja las dificultades para acceder a financiamiento asequible, en un contexto en que la economía regional y la política de vivienda continúan enfrentando desafíos estructurales.
Mirando hacia el futuro, la tendencia de incremento en los precios y las dificultades en la financiación sugieren que las políticas públicas en materia de vivienda serán clave para estabilizar el mercado y garantizar el acceso a la vivienda. La atención a la regulación y el control del mercado inmobiliario será esencial en los próximos trimestres para evitar una burbuja o una mayor exclusión social.