Crónica Valencia.

Crónica Valencia.

La Generalitat solicita al Gobierno que reclame 4.800 millones a la UE para la recuperación tras la dana.

La Generalitat solicita al Gobierno que reclame 4.800 millones a la UE para la recuperación tras la dana.

La consellera Ruth Merino, responsable de Hacienda y Economía en la Comunidad Valenciana, ha hecho pública su intención de garantizar ayudas a los afectados por la reciente dana, independientemente de la aprobación de los presupuestos para el próximo año 2025. En un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, Merino ha dejado claro que "la línea dana" se mantendrá activa aunque se prorroguen las cuentas autonómicas de 2024.

Merino ha instado al Gobierno central a actuar como intermediario ante la Unión Europea para que se asignen 4.800 millones de euros destinados a la reconstrucción de las áreas impactadas por el desastre ocurrido el 29 de octubre. La consellera ha solicitado específicamente que se gestionen 1.770 millones del mecanismo Restore, además de que el 10% de los fondos estructurales europeos hasta el año 2027 se canalicen hacia la recuperación de las zonas afectadas.

La consellera también ha señalado que esos 4.800 millones podrían multiplicarse mediante alternativas propuestas por la Generalitat, como la creación de un fondo de contingencia utilizando las sobras de los fondos europeos o mediante mecanismos de solidaridad. “Esperamos una respuesta pronta desde el Gobierno, actual interlocutor de la Unión Europea”, ha enfatizado Merino.

En su discurso, Merino se comprometió a mantener el apoyo financiero para los damnificados, explicando que las partidas necesarias serán aprobadas mediante ampliaciones de crédito a través del endeudamiento de la Generalitat. Según la ministra de Hacienda, Mª Jesús Montero, esos gastos quedan fuera de las normas fiscales, lo que facilita su implementación a pesar de la falta de nuevos presupuestos.

Desde la Generalitat, se han movilizado un total de 510 millones en ayudas directas, de los cuales se han desembolsado cerca de cien millones, además de 199 millones en contratos de emergencia, lo que Merino destaca como un esfuerzo significativo dado el contexto de recursos limitados en el que se encuentra la Comunidad Valenciana.

Merino también criticó al Gobierno central por no haber respondido adecuadamente a la solicitud de recursos a fondo perdido. Según su versión, la respuesta del Ejecutivo fue que se deberían esperar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado y restó importancia a esta afirmación, alegando que el problema es que “nos dicen que nos endeudemos” mientras ignoran las necesidades de financiación autonómica.

La consellera expresó su descontento con la situación actual de la financiación autonómica, calificándola de “triste y humillante”, y sugiriendo que el Gobierno central favorece a sus aliados en Cataluña mientras desatiende las demandas de la Comunidad Valenciana. Criticó que el fundamento para la transferencia de recursos a Cataluña, ofendiendo a los ciudadanos valencianos en el proceso, y exigió una revisión de los criterios de reparto de fondos.

Mirando hacia el futuro, Merino hizo alusión a la posibilidad de que los nuevos presupuestos se aprueben en enero, aunque advirtió que si no es así, se seguirán ejecutando las partidas del presupuesto prorrogado de 2024. “El presupuesto dana se va a cumplir sí o sí”, reafirmó, subrayando que no se hará un uso coercitivo de la situación fiscal, como ha sido la práctica del Gobierno central.

En cuanto a la posición de Vox, que ha señalado que no apoyarán los presupuestos autonómicos a menos que el PP altere su postura en temas de inmigración, Merino expresó su confianza en que Vox actuará con “altura de miras”, reconociendo su apoyo previo a diversas iniciativas a pesar de su salida del Consell.

Sobre el análisis presentado por la Generalitat, Merino anticipó que el crecimiento del PIB de la Comunidad Valenciana sería del 2,53% en 2024 y del 2,02% en 2025, siendo el primer sector en recuperarse la construcción, seguido de nuevas tecnologías y algunos servicios relacionados con la educación y la sanidad, antes de que el comercio muestre signos de mejora según lo permitan las infraestructuras.

Aunque manifestó su preocupación por la ralentización del sector turístico, Merino lamentó que la agricultura y la industria serían los sectores que más tiempo tardarían en volver a la normalidad, ya que ciertas plantaciones requerirán todo un ciclo para regenerarse. No obstante, la consellera optó por un enfoque optimista, señalando el compromiso de la Generalitat por trabajar intensamente en la recuperación, con la esperanza de que la Comunidad Valenciana vuelva a ser más fuerte que nunca.

Finalmente, en referencia al nuevo impuesto estatal a la banca, Merino denunció que este esquema beneficia desproporcionadamente a comunidades como Cataluña y Madrid, y perjudica gravemente a la Comunidad Valenciana y Andalucía. Reiteró su crítica al Gobierno por favorecer al independentismo y exhortó a los representantes valencianos a unirse a la cordura, apoyando las enmiendas propuestas por el PP en el Senado para corregir este criterio de distribución de recursos.