La regulación de viviendas turísticas en Valencia cumple dos años sin afectar la vivienda
La normativa autonómica sobre viviendas turísticas en la Comunitat Valenciana, implementada hace exactamente dos años, ha llevado a la baja de 18.000 alojamientos irregulares en 2025. La Conselleria de Marián Cano destaca que estas cifras muestran un avance en la depuración del sector, que representa menos del 2% del parque residencial. La regulación busca equilibrar el crecimiento turístico con la protección del patrimonio residencial.
Este marco legal forma parte de la estrategia del Consell para promover un modelo turístico sostenible y en diálogo constante con el sector y la sociedad. La apuesta por la regulación responde a la necesidad de evitar la competencia desleal y garantizar la calidad del servicio, sin demonizar a los apartamentos turísticos ni vincularlos directamente con el problema de la vivienda, que atribuyen principalmente a la ley de arrendamientos urbanos y a la falta de suelo.
Desde el punto de vista político, esta postura refleja la intención del Gobierno valenciano de mantener una gestión activa del turismo, potenciar otros nichos como el interior o el cultural, y ofrecer un marco estable para la inversión. La oposición, en cambio, ha criticado la falta de una regulación más estricta y la carencia de una política clara frente a la problemática de la vivienda en el ámbito nacional.
El sector turístico en la Comunitat Valenciana continúa mostrando signos de recuperación, con ocupaciones hoteleras que superan el 85% en muchas localidades y récords en el movimiento de pasajeros en aeropuertos. El liderazgo en crecimiento del empleo y la diversificación de la oferta son claves para mantener el dinamismo económico, en un escenario que también contempla la mejora de las condiciones laborales y la formación continua, impulsada por los Centros de Turismo (CdT).
De cara al futuro, la Administración autonómica se mantiene comprometida con la atracción de nuevas rutas aéreas y la consolidación de conexiones internacionales, en un contexto donde la colaboración con el sector privado y las instituciones nacionales será fundamental. La estrategia apunta a reforzar la posición de Valencia como destino global y sostenible, con un modelo turístico que priorice la calidad y la convivencia social.