Crónica Valencia.

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Obispado Segorbe-Castellón aprueba medidas de protección contra abusos a menores

Obispado Segorbe-Castellón aprueba medidas de protección contra abusos a menores

El Obispado Segorbe-Castellón ha aprobado un Protocolo de Prevención y Actuación ante abusos sexuales a menores y personas equiparables legalmente. Este protocolo es una guía para prevenir los abusos sexuales a menores y para saber cómo actuar adecuadamente frente a la revelación o sospecha de abuso sexual. El mismo entrará en vigor el 17 de noviembre.

El Protocolo está adaptado a las circunstancias de la diócesis de Segorbe-Castellón y tiene como objetivo prevenir y, en su caso, detectar y denunciar el abuso sexual perpetrado por cualquier miembro del personal o colaborador en las actividades pastorales llevadas a cabo en la Diócesis. Además, busca informar sobre las leyes eclesiásticas y civiles vigentes sobre este asunto.

El texto está especialmente dirigido a los sacerdotes responsables de las parroquias, seminarios diocesanos, colegios diocesanos y grupos de catequesis, juveniles o apostólicos, que realizan actividades pastorales con menores y personas equiparadas legalmente.

Los objetivos específicos del Protocolo son prevenir el abuso sexual a los menores y personas equiparadas legalmente, así como establecer criterios de selección y formación para quienes trabajen o se relacionen con ellos. También busca crear espacios seguros para estas personas frente a posibles abusos o agresiones.

Además, el Protocolo busca encontrar caminos de reparación y ayuda para aquellos que hayan sufrido daño, así como asegurar que los abusadores o victimarios asuman su rehabilitación y se tomen decisiones consistentes con la ley respecto a sus futuras actividades, evitando que estén en contacto habitual con niños.

Entre las medidas establecidas en el Protocolo, se exige aportar un certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales y Trata de Seres humanos para toda persona que vaya a tener responsabilidad profesional o voluntaria con menores y personas equiparadas legalmente en el ámbito de las instituciones y actividades eclesiales en la Diócesis.

Además, se ofrece formación básica sobre abusos sexuales a aquellos que participen en estas actividades, se promueve la protección de los menores y se fomenta la cultura de los buenos tratos y los espacios seguros en las entidades diocesanas. Aquellos que no cumplan con estas obligaciones no podrán desempeñar tareas pastorales.

Todos los sacerdotes, diáconos, religiosos y laicos deberán firmar voluntariamente un documento de responsabilidad personal en el que manifiesten su rechazo a todo tipo de maltrato o abuso físico, psicológico o sexual. Además, deberán indicar que conocen la doctrina de la Iglesia y las normas diocesanas sobre el trato con menores y personas equiparadas legalmente.

El Protocolo también establece medidas preventivas, como la necesidad de que las muestras físicas de afecto sean comedidas y respetuosas, evitando cualquier conducta que implique contacto físico íntimo. Además, se deberá evitar estar a solas con menores y se procurará que las puertas estén abiertas en todo momento.

Se prohíben los juegos, bromas o castigos violentos o con connotación sexual, así como las novatadas denigrantes o sexistas. Se deberá informar y contar con la autorización de los padres siempre que se realicen salidas o actividades en las que los menores deban dormir fuera de casa.

En caso de tener que entrar en duchas, cuartos de aseo o vestuarios, siempre deberá hacerse en presencia de otro adulto del mismo sexo que los menores presentes. Además, se evitarán las tomas privadas de imágenes de los menores.

Para concluir, el Protocolo establece que cualquier relación sentimental, consentida o no, entre un adulto y un menor de edad será motivo de cese inmediato en la actividad pastoral o educativa.