Crónica Valencia.

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"Protestas en València: Tractores marchan contra pacto UE-Mercosur"

VALÈNCIA, 26 de enero. Una nueva movilización ha llevado el sonido de tractores a las calles de València, convocada por un grupo de organizaciones preocupadas por la suspensión del tratado entre la Unión Europea y Mercosur. Este acuerdo ha sido remitido al Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea por el Parlamento Europeo para su revisión. “Nos dicen que la aprobación está en pausa, pero no confiamos en sus palabras", expresó Paco Garijo, presidente de la Asociación de Defensa del Sistema Primario de Utiel-Requena, uno de los colectivos que han participado en la protesta.

La manifestación tuvo su punto de partida a las 8:30 desde la Avenida Cataluña y culminó en el centro de València alrededor de las 11:00. Finalmente, la marcha llegó a la Delegación del Gobierno hacia las 13:00. La pancarta que abrió la movilización, de la entidad ADA Ribera Valencia, llevaba el mensaje: "Si se ratifica Mercosur, el sector primario español desaparecerá".

Durante la protesta, los manifestantes hicieron sonar las bocinas de sus vehículos y gritaron consignas como: "Nos venden al mejor postor"; "están poniendo en riesgo nuestra alimentación local y de calidad"; y "UE traidora".

Garijo manifestó su preocupación ante los medios, afirmando que el acuerdo Mercosur "seguirá adelante" y por ello siguen presionando en las calles. “Queremos que se detenga y hacerle entender a la ciudadanía que esto no solo atañe a agricultores y ganaderos, sino a todos, puesto que se trata de nuestra salud alimentaria”, indicó.

El dirigente también lamentó que Europa imponga restricciones estrictas a la producción local, mientras que no exige lo mismo a los productos importados de Mercosur. "Es simplemente absurdo", afirmó.

Además, Garijo criticó los recortes en la Política Agraria Común (PAC), afirmando que “depender de esta ayuda es desalentador”. “Queremos una PAC justa y viable, con una burocracia que no resulte un obstáculo”, añadió.

José Ramón Pous, presidente de ADA Ribera de Valencia, subrayó que el reclamo es claro: "detener el tratado comercial con Mercosur, pues perjudica gravemente al sector primario español". Enfatizó que no se debe permitir que se introduzcan productos de baja calidad en un mercado que exige altos estándares de seguridad alimentaria.

“Los ciudadanos corren un gran riesgo si se implementa este tratado, dado que se pueden importar productos que no cumplen con las estrictas normativas que existen en nuestra región”, alertó Pous, enfatizando que el acuerdo podría llevar a la desaparición gradual del sector primario en España.

Para el representante, dejar a España sin una producción agrícola robusta sería un error irremediable. “En zonas como Levante, este acuerdo podría acabar con toda la agricultura”, comentó, criticando la influencia de naciones como Alemania en estas decisiones.

“Es necesario paralizar este proceso y escuchar a la gente”, concluyó Pous, quien aseguró que su lucha es por el bien del sector primario y de los consumidores.

Víctor Vicedo, presidente de la Asociación de Labradores Independientes Valencianos, destacó que el acuerdo de Mercosur amenazará sobre todo al sector primario, que enfrentará competencia desleal por parte de grandes corporaciones agroalimentarias que operan con bajos costos laborales y normativas mínimas.

“Los ciudadanos serán los más afectados, porque se verá comprometida la calidad de sus productos, su salud y el medio ambiente”, subrayó.

En este contexto, Vicedo afirmó que la manifestación es crucial para crear conciencia y detener el acuerdo en Europa. “Ya hemos logrado que se remita a revisión por el TJUE, pero Ursula Von der Leyen parece ignorar la soberanía popular, queriendo implementar el acuerdo sin pasar por el escrutinio de los parlamentos y el Europarlamento; eso es un acto antidemocrático”, manifestó.

Finalmente, advirtió que si el campo no es rentable, “se abandonará”. Esto conllevará “consecuencias graves para el consumidor”, ya que los productos podrían ser recolectados antes de madurar y los pesticidas usados, que están prohibidos en Europa, representan un riesgo considerable para la salud y el medio ambiente, concluyó.