Solo el 37% de empresas valencianas usan IA de forma estructurada, según estudio de la UPV
El 37,4% de las empresas en Valencia y su área metropolitana utiliza herramientas de inteligencia artificial, pero en su mayoría de manera puntual. La implantación sigue en una fase inicial y carece de estructura estratégica, según un informe elaborado por la Universitat Politècnica de València y presentado en un acto de la CEV Valencia. La situación refleja una adopción todavía incipiente que limita los beneficios potenciales de la tecnología.
En un contexto en el que la digitalización y la innovación tecnológica son prioridades para la política económica y de empleo, la integración efectiva de la IA resulta clave para la competitividad del tejido empresarial valenciano. La Generalitat y los ayuntamientos han promovido diversas iniciativas, pero la falta de una hoja de ruta clara y de recursos especializados frena aún su avance. La actual coyuntura política, marcada por debates sobre fondos europeos y apoyo a la innovación, busca impulsar un cambio en este escenario.
Este retraso en la adopción estructurada puede limitar la capacidad de las empresas para aprovechar completamente las ventajas de la inteligencia artificial. La falta de formación, las preocupaciones sobre ciberseguridad y resistencia al cambio son obstáculos relevantes. Además, la escasa familiaridad con el marco regulatorio europeo, como el AI Act, evidencia una brecha en la adaptación normativa necesaria para un uso responsable de la tecnología.
El informe destaca que la clave para el futuro será superar la fase experimental y avanzar en una implementación con criterios claros, responsabilidades definidas y gestión de riesgos. Propone una hoja de ruta en cuatro fases que permite a las empresas progresar de manera realista y segura, con una gobernanza adecuada. La colaboración entre administraciones, centros de conocimiento y el sector privado será esencial para acelerar este proceso.
Desde una perspectiva política, el impulso a la digitalización y la innovación en el sector empresarial forma parte de las estrategias para modernizar la economía valenciana y reducir la brecha digital. La apuesta por la inteligencia artificial debe integrarse en un plan coordinado que contemple formación, regulación y apoyo financiero, en línea con las prioridades del Gobierno autonómico y local. La evolución futura dependerá de la voluntad política y de la movilización de recursos públicos y privados.
En un contexto internacional cada vez más competitivo, la capacidad de las empresas valencianas para adoptar tecnologías avanzadas determinará en gran medida su supervivencia y crecimiento. La tendencia apunta a que la digitalización será un elemento central en la transformación económica, y la fase de experimentación dará paso a una incorporación más estructurada y estratégica en los próximos años.