Crónica Valencia.

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Dos acusados de agresión sexual niegan rotundamente los cargos en caso de ONG en València.

Dos acusados de agresión sexual niegan rotundamente los cargos en caso de ONG en València.

VALÈNCIA, 23 Nov. - Dos personas acusadas de una presunta agresión sexual a una joven de 21 años en un piso de una ONG en València han negado los hechos. Tanto la acusada, responsable de la vivienda de la ONG, como el presunto agresor, han asegurado que los hechos imputados "son totalmente mentira".

Los acusados se enfrentan a una pena de ocho años de prisión por un delito de agresión sexual, así como inhabilitación y prohibición de aproximación a la víctima, según lo reclama el ministerio fiscal.

Este jueves se llevó a cabo el juicio ante el tribunal de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Valencia. La acusación se basa en la supuesta violación de una joven de 21 años que residía en la vivienda junto a la acusada. La vista tuvo que posponerse en abril de este año debido a la ausencia de la joven, quien se encontraba en México y actualmente no ha podido ser localizada.

Los hechos se remontan a abril de 2020, durante el estado de alarma, cuando el acusado supuestamente se presentó en la vivienda donde residía la víctima, quien se encontraba provisionalmente acogida en un programa de la Cruz Roja. Según el fiscal, el acusado forzó sexualmente a la joven a pesar de que ella mostraba resistencia. Posteriormente, el hombre entregó dinero a la acusada y abandonó la vivienda.

En el juicio se leyó la declaración que la víctima hizo ante la Policía. En su testimonio, la joven describió que tardó un mes en denunciar los hechos por miedo. Además, relató cómo la acusada entró en su habitación junto al agresor y los dejó solos. La víctima señaló que se resistió, pero que no tenía muchas fuerzas debido a su estado de salud y a la medicación que estaba tomando.

Por su parte, los acusados negaron los hechos. El hombre afirmó que los hechos "no son ciertos" y que no agredió sexualmente a nadie, mientras que la mujer aseguró que nunca propuso ni intervino en ninguna agresión contra la víctima. También mencionó que en ese momento la pareja de la víctima convivía con ellos debido a las restricciones de la pandemia.

En el juicio también testificó una subinspectora de Policía que tomó declaración a la víctima. Según su testimonio, la joven llegó a comisaría muy afectada y acompañada por una mujer perteneciente a una ONG. La testigo expresó que la declaración de la víctima le pareció coherente y que no tenía motivos para dudar de su veracidad. Agregó que la joven presentó fotografías de los moratones que tenía el día de la agresión y explicó que tardó en denunciar por miedo a las represalias y por encontrarse en una situación vulnerable.

El exnovio de la víctima también testificó que su pareja llegó a España cuatro meses después que él, y que en ocasiones accedía al piso de acogida donde ella se encontraba. Aseguró que la víctima le manifestó temor hacia la acusada, quien al parecer le tomaba fotografías a escondidas. Sin embargo, supo de la agresión sexual cuando se lo contó la psicóloga de la víctima.

Otra testigo, la psicóloga que atendía a la víctima, afirmó que su situación psicológica era estable al llegar a España, a pesar de lo que había vivido en Honduras. Sin embargo, después de la agresión sexual, la joven experimentó un cambio radical en su estado emocional, con un alto nivel de ansiedad y pensamientos suicidas.