Dos años de la dana: las víctimas exigen verdad, justicia y la dimisión del Consell
Dos años después de la dana de 2024, las víctimas vuelven a exigir verdad, justicia y responsabilidades en València, con foco en el aforamiento de Mazón.
Miles de personas, convocadas por las asociaciones de víctimas, han vuelto a las calles de València para conmemorar el segundo aniversario de la dana de octubre de 2024, que causó la muerte a 234 personas. La movilización reclama verdad, justicia y asunción de responsabilidades políticas, y adopta este año el lema «Consell dimissió».
La manifestación se concentró en la Plaza de la Virgen y avanzó hacia la Plaza del Ayuntamiento. Los asistentes formaron un círculo con un gran hueco central, un gesto simbólico en memoria de quienes ya no están. El acto se abrió con una muixeranga y el sonido del tabal y la dolçaina.
El contexto político es clave para entender la protesta. Carlos Mazón dimitió de la presidencia de la Generalitat tras la presión de la calle, pero conserva su escaño y su aforamiento como diputado. Para las víctimas, esa situación impide que la responsabilidad penal y política se dirima con claridad, y mantiene abierta la cuestión de si el Tribunal Constitucional debe levantar dicho aforamiento para que la jueza de Catarroja pueda interrogarle sobre lo ocurrido aquel día.
Las portavoces también cuestionaron la gestión municipal. La alcaldesa de València, María José Catalá, fue acusada por la presidenta de la asociación de víctimas de desincentivar la asistencia, en un contexto de convocatorias de altercados. Desde las asociaciones se denuncia además la ausencia de homenajes a las víctimas valencianas.
Otro elemento relevante es el paralelismo con la reciente dana Adam, que las víctimas interpretan como prueba de que la emergencia de 2024 fue mal gestionada. Mientras reconocen que el Gobierno valenciano ha introducido mejoras, sostienen que no ha asumido responsabilidades ni ha pedido perdón de forma creíble.
La protesta llega además en plena conmoción por el accidente ferroviario de Urda (Toledo), cuyas víctimas recibieron la solidaridad de las asociaciones. Esta coincidencia refuerza el debate sobre la exigencia de responsabilidades ante las tragedias. El desenlace judicial y la decisión sobre el aforamiento de Mazón serán determinantes para saber si el reclamo de justicia de estas familias encuentra respuesta en los próximos meses.