Dos años después de la dana, los niños de la zona cero siguen con miedo a cada alerta
Dos años tras la dana, los niños de la zona cero siguen angustiados ante cada alerta ES-Alert. Familias y expertos reclaman apoyo en salud mental y prevención.
Dos años después de la dana del 29 de octubre de 2024, que dejó 233 víctimas mortales en la Comunitat Valenciana, muchos niños de la zona cero han recuperado parte de su rutina, pero el miedo reaparece cada vez que suena una alerta ES-Alert. Padres, madres y expertos coinciden en que la angustia no ha desaparecido y que la infancia de esta generación sigue marcada por la catástrofe.
Para entender el alcance del problema hay que mirar el contexto. Desde aquella riada, la Comunitat ha registrado diez avisos meteorológicos rojos por precipitaciones, avisos rojos por calor extremo, decenas de avisos naranjas y amarillos y una treintena de alertas de protección civil. Cada una de ellas reabre la herida emocional de las familias afectadas.
Los testimonios recogidos son elocuentes. Un padre bombero de Massanassa relata que sus hijas lloran al escuchar una alerta, y que la pequeña le pidió que no volviera a salir a la calle. Otras familias describen pesadillas, ansiedad escolar y dificultades cotidianas, como la de una madre que aún no puede echar agua a la cara de sus hijos al ducharlos. Varias han tenido que recurrir a psicólogos privados.
Las implicaciones van más allá del ámbito familiar. Save the Children advierte de que esta generación acumula la pandemia, la dana y una emergencia climática continua, en un contexto de fuerte polarización política. Las asociaciones de víctimas reclaman que la atención en salud mental infantil esté cubierta por la sanidad pública, dado que no todas las familias pueden costear un tratamiento privado.
En el terreno educativo, las familias denuncian la situación de los centros afectados. Algunos alumnos siguen en barracones a escasa altura del suelo, con limitaciones de espacio para actividades físicas, mientras las obras de elevación de los colegios se prolongarán durante varios años. Piden además formación real en prevención desde la infancia, con programas continuados en lugar de sesiones puntuales.
La perspectiva que se impone entre expertos y afectados es la de planificar a largo plazo. Se reclaman planes de prevención y reconstrucción elaborados con un lenguaje comprensible para los niños y con su participación directa, así como mecanismos que garanticen la continuidad educativa durante las alertas y ayudas sostenidas para las familias. La cuestión, como señalan los expertos, ya no es si habrá otra emergencia, sino cuándo llegará.