El precio de la vivienda nueva en València casi se triplica en cuatro años
El precio de la vivienda nueva en València sube un 23,5 % en un año, rozando los 4.600 €/m2, en medio de una fuerte reducción de oferta y costes crecientes.
El coste medio de la vivienda nueva en València alcanza los 4.575 euros por metro cuadrado, tras un incremento del 23,5 % en un año. Esta subida refleja una tendencia de fuerte escalada en los precios, que se sitúan ahora casi dos veces y media por encima de los registrados a finales de 2019.
El aumento se produce en un contexto de notable reducción de la oferta, con un descenso del 76 % en viviendas disponibles y una caída significativa en promociones activas. La escasez de producto y la escalada en los costes de construcción, que han aumentado un 57 % desde 2019, explican en parte la tendencia alcista.
Este encarecimiento tiene implicaciones directas en el acceso a la vivienda, tanto en compra como en alquiler. La renta media en la ciudad se sitúa en 1.776 euros mensuales, casi el doble que hace cuatro años, dificultando aún más la posibilidad de acceso para los hogares jóvenes y de clase media.
Desde las instituciones, se observa un reconocimiento de la necesidad de ampliar la vivienda protegida para frenar la escalada de precios. Los calificados de vivienda protegida han aumentado en el último año, un dato que, si se mantiene, podría moderar el mercado en los próximos años.
El análisis político revela que las políticas de vivienda están en un momento crucial. La Generalitat y el Ayuntamiento han incrementado las licencias de vivienda protegida, pero aún persiste un retraso en la entrega efectiva, que puede demorar hasta tres años. La actualización de los módulos de precios y la movilización de suelo público son claves para revertir la tendencia.
El futuro del mercado de vivienda en València dependerá de la capacidad de las administraciones para acelerar la construcción de vivienda protegida y reducir los costes. La tendencia alcista podría mantenerse si no se toman medidas urgentes y coordinadas. Sin embargo, el incremento en la oferta de vivienda social ofrece una esperanza de estabilización en los precios en los próximos años.