Acampada de València se muestra dispuesta a retirarse si no hay desalojo forzoso
La Acampada por la vivienda de València se muestra dispuesta a retirarse sin desalojo forzoso tras una reunión con la Delegación del Gobierno y el Ayuntamiento.
La Acampada por el derecho a la vivienda, instalada desde hace más de un mes en la plaza del Ayuntamiento de València, ha mostrado su disposición a retirarse del espacio, aunque sin concretar fechas ni el proceso. La condición es que no sea desalojada de manera forzosa y que las administraciones se comprometan a cuidar la ciudad como vivienda y a asumir sus reivindicaciones.
Así lo ha trasladado Dan, portavoz de la Acampada, tras una reunión de más de tres horas celebrada el jueves con dos asesores de la Delegación del Gobierno y de la Concejalía de Seguridad del Ayuntamiento. Según sus declaraciones, los participantes salen de la reunión "con buen sabor de boca", aunque "no se soluciona en un día" y queda "mucho trabajo". Dan ha señalado la ausencia de representantes de la Generalitat y ha instado a las "personas competentes" que no acudieron a "dar la cara".
Dan ha afirmado que los representantes técnicos de Delegación y Ayuntamiento se han comprometido a no realizar un desalojo forzoso ni actuar sin aviso ni de forma violenta. La Acampada ha anunciado que el acta de la reunión se hará pública. El portavoz ha situado el origen de sus demandas en la necesidad de proteger el derecho a la vivienda, para lo que considera necesario declarar zonas tensionadas que limiten los alquileres, y ha extendido esa preocupación a los municipios de toda la comunidad.
Por su parte, fuentes de la Delegación del Gobierno explican que los acampados deberán presentar sus peticiones por registro de entrada en las próximas horas, como condición para iniciar un proceso de desescalada y avanzar hacia una futura mesa de diálogo. Según estas fuentes, la mayoría de las peticiones corresponden al ámbito local y autonómico. La Acampada prevé realizar una asamblea el mismo jueves para leer su manifiesto y propone que la mesa de negociación se reúna mensualmente.