Gil Lázaro (Vox) reclama «ley y orden» ante el 29N y dibuja una elección entre «cambio» o «caos»
Vox pide «ley y orden» ante el 29N y plantea un duelo entre cambio y continuidad de Sánchez. Acuerdo con el PP para el Senado en Valencia.
El cabeza de lista de Vox al Congreso por Valencia, Ignacio Gil Lázaro, planteó este martes que las elecciones generales del 29 de noviembre ofrecen una única alternativa: un cambio de gobierno o la continuidad de Pedro Sánchez, a la que calificó de «caos». La declaración se produjo durante la presentación de los candidatos de la formación en la capital valenciana.
El contexto inmediato es la campaña electoral de cara a los comicios del 29N. Vox concurre a estas elecciones con una candidatura que, según su líder provincial, pretende dirigirse a toda la ciudadanía y no a un sector ideológico concreto. En el mismo acto participó el presidente provincial del partido, Vicente Barrera, y el exconseller José Luis Aguirre, que irá como número dos al Senado por Valencia tras el acuerdo alcanzado este lunes entre el PP y Vox para esa cámara.
El pacto para el Senado es uno de los ejes políticos de la jornada. Su alcance sirve para entender el momento de la derecha valenciana: dos formaciones que compiten por el Congreso han acordado no dividir el voto en la cámara territorial. Gil Lázaro defendió que el acuerdo no diluye el mensaje de su partido, aunque reconoció que los dos partidos tienen perfiles distintos. Por su parte, la candidata socialista Pilar Bernabé calificó la alianza de «matrimonio», y el propio Gil Lázaro le reprochó carecer de mensaje propio y ser una candidata de ocasión.
Otro punto del discurso se centró en el orden público durante la campaña. Gil Lázaro reclamó al delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Roger Llanes, que garantice que la campaña transcurra sin altercados. Aludió a las convocatorias difundidas en redes sociales que han derivado en disturbios en Barcelona y Bilbao, y atribuyó a grupos de extrema izquierda una responsabilidad que, según él, el Gobierno tolera. Estas acusaciones no han sido verificadas por fuentes independientes en la información recibida y deben leerse como posición de parte.
En el plano programático, el candidato resumió su propuesta en tres líneas: prioridad nacional, desregulación económica y lo que denominó remigración. Este último término concentra el debate más sensible del discurso, pues implica una política migratoria selectiva que distingue entre quienes llegan legalmente y quienes, según su formulación, no cumplen las normas. Su enunciado requiere matices jurídicos y técnicos que el mensaje político no desarrolla.
Las implicaciones de la campaña apuntan a una competencia intensa en la circunscripción valenciana, con el PSOE y el PP como rivales directos de Vox. El partido prevé un resultado «muy satisfactorio», aunque evitó fijar cifras concretas sobre su techo electoral. Queda por ver si el acuerdo para el Senado y el clima de tensión callejera modifican la dinámica de voto en las próximas semanas.
En perspectiva, la convocatoria del 29N se enmarca en un ciclo político en el que el bloque de derechas busca capitalizar el malestar sobre gestión y seguridad, mientras la izquierda denuncia la deriva de los discursos ante la inmigración. El resultado indicará si la fórmula de cooperación entre PP y Vox se consolida o si cada partido recupera su perfil propio tras las urnas.