Qué hay detrás del manifiesto que pide un giro radical en la reconstrucción tras la dana
17 organizaciones valencianas piden un giro en la reconstrucción tras la dana, con moratoria urbanística y renaturalización de cauces. Claves del manifiesto.
Diecisiete organizaciones valencianas han firmado un manifiesto que exige un cambio de rumbo en la reconstrucción tras la dana del 29 de octubre de 2024, que dejó 233 muertos. Según el documento, dos años después la reconstrucción «sigue confiando en el asfalto» y reclama un «giro radical» en las políticas públicas.
El texto reúne a asociaciones de víctimas, Comités Locals d'Emergència i Reconstrucció (CLERs), entidades agrarias y organizaciones ecologistas. Su punto de partida es el reciente episodio de lluvias torrenciales conocido como dana Adam, que, a juicio de los firmantes, demuestra que las administraciones repiten los errores del pasado.
El manifiesto recoge un decálogo de demandas dirigidas a los gobiernos local, autonómico y estatal. Entre ellas figuran una moratoria urbanística en zonas de riesgo, la renaturalización de los cauces, la reconstrucción agroecológica con precios justos para los productores y el traslado de colegios, residencias y centros sanitarios fuera de áreas peligrosas.
El documento también plantea una regulación de los alquileres, la ampliación del parque público de vivienda y un modelo de transporte metropolitano basado en las «ciudades de 15 minutos». En el ámbito energético, propone impulsar comunidades energéticas ciudadanas y aplicar el principio de que las empresas fósiles paguen los daños.
En el fondo del debate hay una discusión política sobre el modelo de territorio. Las organizaciones cuestionan la dependencia de obras de hormigón y escolleras y defienden una gobernanza descentralizada, con los CLERs integrados en mesas territoriales permanentes. Piden además transparencia, presupuesto suficiente y participación vinculante.
Las voces citadas en la noticia subrayan ideas distintas. La presidenta de la asociación de víctimas, Mariló Gradolí, sostiene que la lección no puede ser solo construir más rápido, sino construir mejor y decidir dónde no construir. Desde el ámbito agroecológico, Helena Cifre defiende los suelos vivos y los setos como freno a la erosión. Greenpeace, por su parte, vincula la adaptación al abandono de los combustibles fósiles, al considerar que la adaptación tiene límites.
El manifiesto llega en un momento en que la reconstrucción tras la dana sigue marcando la agenda autonómica. Su impacto dependerá de si las administraciones lo incorporan a sus planes o si queda como una propuesta de la sociedad civil en el debate sobre el futuro del territorio valenciano.