Crónica Valencia.

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Sindicalistas protestan pidiendo la renuncia de Gómez tras calificar su gestión de desastrosa.

Sindicalistas protestan pidiendo la renuncia de Gómez tras calificar su gestión de desastrosa.

VALÈNCIA, 13 Ene. - En un acto que ilustró la creciente inquietud entre los profesionales de la salud, diversos sindicatos, incluyendo Satse, CCOO, UGT, CSIF, Intensindical Salut y SIMAP, se manifestaron nuevamente este martes en las calles de València. Con la consigna de "Marciano dimisión", estos colectivos exigen al conseller de Sanidad que rectifique sus decisiones y reestablezca un diálogo efectivo, en particular en relación con la reducción a 35 horas laborales y otras mejoras que se habían acordado previamente.

Al ritmo de batucadas y mostrando una pancarta que clamaba '+Plantillas. OPES +Ágiles. Cumplir pactos. 35 horas ya', los manifestantes se concentraron frente a la Conselleria de Sanidad. En su intervención, advirtieron que si no se producen cambios significativos en la gestión actual, intensificarán sus protestas, incluso considerando la posibilidad de una huelga en respuesta al deterioro de la atención sanitaria pública, la desvío de recursos hacia la sanidad privada y el incumplimiento de los acuerdos previos.

María Luz Gascó, secretaria general de Satse, no escatimó críticas hacia la administración actual, llamando a la gestión del conseller "la peor que hemos visto en años". Reclamó una revisión urgente del estado de la sanidad en la Comunidad Valenciana y cuestionó la idoneidad de mantener a este conseller en su cargo, dado su historial de incumplimientos.

CCOO también se hizo eco del descontento, con Yolanda Ferrández destacando que representan a más de 70,000 profesionales de la salud y lamentando que la Conselleria no escucha sus demandas. La esperanza previa respecto al nuevo gobierno se ha visto truncada, lo que llevó a este sindicato a exigir la dimisión de Gómez, a quien consideran responsable de la peor gestión sanitaria en años.

En la misma línea, Eva Plana de UGT subrayó el deterioro de las condiciones laborales y retributivas en el sector, advirtiendo que las protestas continuarán y que una huelga podría ser inevitable si persiste esta tendencia de recortes y desmejoras.

Omar Ruíz, presidente de CSIF, alertó sobre la grave situación que atraviesa el sistema sanitario en la región, resaltando la falta de atención y los límites a los que están siendo llevados los profesionales. Exigió un aumento en las plantillas para asegurar una atención de calidad y solicitó a Gómez una verdadera negociación sobre estos problemas. "No cesaremos en nuestra lucha", afirmó con determinación.

Desde Intersindical, Marga Almajano también condenó el desvío de recursos a la sanidad privada, advirtiendo que las listas de espera están cada vez más abarrotadas y que muchos profesionales están abandonando la comunidad debido a las pésimas condiciones laborales que enfrentan.

Concha Ferrer, presidenta de SIMAP, describió las insostenibles cargas de trabajo que enfrentan los profesionales de la salud, poniendo en riesgo su seguridad y bienestar. Criticó la falta de cumplimiento en las mesas de negociación, mencionando que existe un desinterés general por la atención pública, lo que, inevitablemente, favorece al sector privado.

Los sindicatos coinciden en señalar que el incumplimiento de los compromisos asumidos en 2023 para implementar una jornada laboral de 35 horas contribuye al deterioro del sistema público. Señalan que la Comunidad Valenciana está en desventaja frente a otras regiones que han sabido retener y atraer a más profesionales gracias a mejores condiciones laborales.

A esto se suma la paralización de un decreto clave para la Salud Pública, que busca regular un sistema de alerta y respuesta rápida. Los sindicatos consideran que la actual estrategia de Atención Primaria es obsoleta y desconectada de las realidades del sistema. Además, se están frenando mejoras esenciales y derechos laborales que afectarían negativamente a los ciudadanos.

Por último, advierten que la situación actual está propiciando un crecimiento desmesurado de la sanidad privada, ya que los ciudadanos, ante la creciente insatisfacción con el sistema público, recurren a seguros privados. Los precios de estos seguros seguramente seguirán en aumento, a medida que la red pública se debilita aún más.