Aemet defiende que los avisos de Dana 2024 fueron suficientes y prevén mejorar la gestión
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) afirmó en el Congreso que la información proporcionada durante la Dana de 2024 fue adecuada para activar alertas antes del envío del mensaje de emergencia. El jefe de Climatología en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez Mora, aseguró que los avisos emitidos el 29 de octubre tenían suficiente contenido para alertar a la población con antelación.
Durante su comparecencia, Núñez Mora explicó que alertó en varias ocasiones sobre las lluvias torrenciales en las cabeceras de los barrancos, pero que estas advertencias no fueron suficientemente atendidas. Además, puntualizó que el aviso rojo emitido a las 7:36 horas advertía de daños catastróficos posibles en pocas horas y que los umbrales de precipitaciones establecidos no deben interpretarse como límites máximos, sino como guías de riesgo.
El representante de Aemet criticó la gestión de la emergencia, señalando que, a partir de las 17:00 horas, ya era evidente que gran parte de Valencia estaba inundada, pero las decisiones no se tomaron con la rapidez necesaria. También afirmó que la discusión sobre el envío del aviso de emergencia se prolongó varias horas, retrasando la comunicación a la ciudadanía y limitando la efectividad de las medidas preventivas.
En su intervención, Núñez Mora desmintió versiones que señalaban una subida de los umbrales de aviso rojo, asegurando que estos no han cambiado desde 2022 y que las diferencias en las zonas de aviso responden a la tipología del territorio. Además, criticó el informe de la Guardia Civil, calificándolo de equivocado, y resaltó que la gestión fue reactiva y no preventiva, lo cual, en su opinión, agravó la tragedia.
La comparecencia también abordó el contexto político, donde el conflicto entre el Gobierno autonómico y Aemet ha aumentado en medio de acusaciones mutuas y presiones públicas. La Generalitat ha intentado justificar sus decisiones, mientras que la Agencia busca mantener su credibilidad y mejorar la coordinación en futuras emergencias. La creación de un centro de vigilancia conjunto y una estrategia de alertas más eficaz están sobre la mesa como posibles soluciones.
La situación evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de coordinación y comunicación en emergencias climáticas. La experiencia de la Dana de 2024 ha puesto en evidencia las limitaciones actuales y la importancia de una gestión preventiva para reducir riesgos y salvar vidas en eventos extremos futuros.