Cullera recupera su refugio antiaéreo de 1938 para la memoria histórica
El Ayuntamiento de Cullera abrirá al público el refugio antiaéreo y costero de 1938 en el Mirador del Faro. La intervención ha incluido restauración, señalización y mejoras en accesibilidad. La inversión ha sido financiada por la Diputación de València, consolidando un patrimonio clave para entender la historia de la Guerra Civil en la región.
Este enclave se sitúa en un contexto de recuperación del patrimonio defensivo de la costa valenciana, afectado por la destrucción y el paso del tiempo. La recuperación responde a un interés por preservar la memoria democrática y ofrecer un recurso cultural para la ciudadanía y visitantes. La colaboración con la Universitat Politècnica de València ha garantizado fidelidad histórica en las actuaciones.
La restauración permite comprender mejor las estrategias defensivas adoptadas en la zona durante la conflicto, en un momento en que la memoria histórica es un elemento clave en la política local. La conservación de estos espacios refuerza el compromiso del Ayuntamiento con la memoria y la historia reciente de Cullera, en un contexto de valoración del patrimonio civil y militar.
Este proyecto se suma a otras iniciativas en la comunidad para recuperar y poner en valor espacios relacionados con la Guerra Civil. La localización estratégica del refugio, junto a otros elementos como el Memorial de la Defensa, lo convierte en un recurso para la interpretación del pasado y la educación pública. La apertura coincide con la celebración del Día Internacional de los Museos, promoviendo la cultura y la memoria.
De cara al futuro, se espera que estas actuaciones contribuyan a fortalecer el turismo cultural y patrimonial en la zona. La intervención en estos enclaves históricos busca mantener vivo el legado de la defensa costera y la resistencia republicana, además de promover la reflexión sobre los conflictos del pasado y su impacto en la sociedad actual.