Crónica Valencia.

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Familiares de los fallecidos critican el uso del funeral para mejorar una imagen dañada.

Familiares de los fallecidos critican el uso del funeral para mejorar una imagen dañada.

La Asociación de Damnificados por la Dana Alfafar/Horta Sur ha emitido una fuerte declaración de rechazo hacia el Arzobispado, denunciando lo que consideran una "absoluta falta de empatía y respeto hacia las personas afectadas". La organización se niega a "compartir espacio" con cualquier representante político, tanto estatal como autonómico, en un acto que consideran de profundo significado personal, como el funeral que se llevará a cabo esta tarde en la Catedral de València.

En un comunicado, la asociación expresó su "indignación" por el "imperdonable olvido y desprecio" hacia las 222 víctimas mortales y las cuatro personas desaparecidas, así como hacia sus familias, señalando la grave responsabilidad de las instituciones que deberían haber organizado un evento de tal solemnidad. Según afirman, las autoridades no han tenido la cortesía de contactar adecuadamente con los familiares para informarles o invitarlos con tiempo al acto, privándolos de la oportunidad de rendir homenaje a sus seres queridos en la misa funeral.

La Asociación de Damnificados subraya que la falta de comunicación por parte del Arzobispado pone de manifiesto una despreocupación preocupante hacia las personas afectadas, indicando que la institución solo ha actuado cuando el tema ha salido a la luz en los medios de comunicación. Este patrón de comportamiento refuerza la percepción de abandono que han tenido desde que la tragedia ocurrió el pasado 29 de octubre, algo que los ha llevado a decidir no compartir el espacio con funcionarios políticos en el evento.

"Nos hemos sentido y seguimos sintiéndonos en una situación de olvido absoluto", reitera el comunicado, añadiendo que no desean que se utilice este momento tan íntimo para limpiar una imagen dañada por la inacción y la impunidad de una clase política que, según los damnificados, ha fallado en su responsabilidad.

El presidente de la entidad, Christian Lesaec, en declaraciones a À Punt que fueron recogidas por Europa Press, apuntó que resulta incomprensible organizar una misa en honor a las víctimas sin invitar a sus familias. A pesar de reconocer que el Arzobispo ha intentado corregir esta omisión, Lesaec reitera que el asunto revela una falta de organización adecuada.

Aunque el presidente admite que encontrar a todas las familias puede ser complicado debido a la Ley de Protección de Datos y a la diversidad de creencias religiosas, mantiene que la percepción general es que hubo una "mala organización" del evento. No obstante, también sostiene que la misa era necesaria para brindar consuelo a aquellos que han perdido a sus seres queridos en esta tragedia, destacando que es un gesto importante especialmente para las familias religiosas.

Lesaec subraya que su opinión no es la única, ya que hay quien argumenta que el evento debería ser exclusivo para las familias de las víctimas. Critica, sin embargo, que los organizadores apenas si tuvieron en cuenta a los familiares mientras concentraban sus esfuerzos en atender a figuras importantes como los Reyes y a políticos que, desde su perspectiva, podrían ser considerados responsables del desastre.

En un llamado a la reflexión, el presidente de la asociación señala que lo más sensato sería involucrar y consultar a las familias de las víctimas, ya que muchas de ellas pueden no sentirse cómodas estando en el mismo espacio que aquellos que perciben como responsables del sufrimiento que han padecido. Desde su punto de vista, es fundamental tratar con la máxima sensibilidad y respeto a estos familiares que aún sufren la pérdida.

La Asociación de Damnificados se formó precisamente por la percepción de desamparo que se experimentó el 29 de octubre, un día en el que, según su testimonio, no hubo respuestas adecuadas por parte de las autoridades. Lesaec describe cómo la agrupación surgió de manera espontánea, con el objetivo de apoyarse mutuamente en medio de la crisis y para combatir posibles abusos en los precios y servicios que empezaron a observar tras la inundación.

Además, uno de los objetivos de la asociación es exigir responsabilidades por lo que consideran una gestión irresponsable de la situación. Subrayan que han padecido dos tipos de riadas: la natural, provocada por el agua, y la otra consecuencia de la mala gestión de las autoridades, tanto durante la crisis como en la recuperación posterior.

Lesaec concluye que la gestión debió haber sido más eficiente, lo que posiblemente habría reducido el número de víctimas. Por lo tanto, la asociación está decidida a exigir responsabilidades de manera formal, para esclarecer lo ocurrido aquella noche, los sucesos del día siguiente, y para demandar explicaciones sobre la falta de apoyo que debería haberse proporcionado. "¿Quién es el responsable de todo esto?", se cuestiona, enfatizando la urgencia de respuestas ante la tragedia que han vivido.