La recuperación de la infraestructura vial en la Comunidad Valenciana ha dado un importante paso adelante con la reapertura completa de la CV-36, la última de las 18 carreteras de la red autonómica afectadas por el desbordamiento del agua que tuvo lugar el pasado 29 de octubre. Este avance, anunciado por la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, permite restaurar un total de 47,3 kilómetros de carretera que habían permanecido cerrados desde las devastadoras inundaciones.
La Generalitat comunicó que la CV-36 es la última vía que quedaba pendiente de apertura total entre las afectadas, dejando así un panorama más optimista para la movilidad en la región. La situación de emergencia que se generó por las inundaciones requirió una respuesta rápida y efectiva para minimizar el impacto en la circulación y la economía local.
Los daños causados por la riada no fueron menores; no solo inundaron la carretera, sino que también provocaron serios deterioros en dos puentes a su paso por Alaquàs. En el kilómetro 8+640, uno de los puentes se derrumbó completamente, mientras que el otro sufrió un colapso parcial en uno de sus tramos, lo que complicó aún más la situación para los conductores y empresas que dependen de esta infraestructura.
María José Ruzafa, directora general de Infraestructuras y Proyectos Urbanos, informó que para permitir la reanudación de la circulación, se ha construido un vial provisional de 510 metros. Este vial cruza el barranco que divide los municipios de Torrent, Alaquàs y Aldaia, facilitando así el paso de vehículos mientras se realizan las obras necesarias para reparar y reconstruir los puentes dañados.
El tráfico en este tramo es considerable, con un promedio de 29.000 vehículos diarios, lo que subraya la importancia de esta carretera para la conectividad entre los municipios y para los polígonos industriales de la zona. Con la habilitación del nuevo vial, se ha logrado restaurar el 100% de las carreteras autonómicas que fueron golpeadas por las inundaciones en un tiempo récord, un logro destacado por la responsable de Infraestructuras.
En cuanto a las obras en sí, se espera que la reconstrucción del puente colapsado finalice a principios de febrero. Este proceso incluirá técnicas especializadas, como el uso de gatos hidráulicos, para asegurar que el tablero sea levantado y recolocado de manera precisa. Ruzafa destacó que este método no solo garantiza la estabilidad de la estructura, sino que también promete un restablecimiento eficiente del puente.
Además, se proyecta la construcción de un nuevo puente en el lado izquierdo de la CV-36, que será un reemplazo directo del que se perdió a causa de las inundaciones. Este nuevo proyecto tiene una fecha estimada de finalización en abril de 2025 y contará con un presupuesto de alrededor de 12,5 millones de euros, financiado por la Generalitat.
En total, la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio tiene como objetivo invertir más de 100 millones de euros en la recuperación de diversas infraestructuras, tanto de titularidad autonómica como de la red local, evidenciando así el compromiso del gobierno regional ante las consecuencias de estas catástrofes naturales.
A pesar de que la responsabilidad de algunas de estas obras no recae exclusivamente en la Generalitat, se están llevando a cabo un total de 49 proyectos en 25 municipios de la Comunidad Valenciana, resultado de un reparto de tareas entre el Gobierno de España y la Generalitat. Esto pone de manifiesto la seriedad con la que se está abordando la reconstrucción y la importancia que se le otorga a la infraestructura en la recuperación post-inundaciones.
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