Crónica Valencia.

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Manifestación en Valencia demanda al Gobierno el cese del suministro de armas a Israel y denuncia la complicidad de España en el conflicto.

Manifestación en Valencia demanda al Gobierno el cese del suministro de armas a Israel y denuncia la complicidad de España en el conflicto.

VALÈNCIA, 12 de abril.

Una multitudinaria manifestación tuvo lugar en València, donde los asistentes pidieron al Gobierno español que interrumpa la venta de armas a Israel y que se ponga fin a las relaciones con lo que califican como un régimen colonial. Esta marcha fue catalogada por los organizadores como un evento de gran importancia histórica, anunciando que sus esfuerzos no cesarán hasta que se detenga lo que describen como un genocidio, además de señalar la importancia de la complicidad internacional, indicando que España, Europa y Estados Unidos son parte de este problema.

Jorge Ramos, un representante de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) en la Comunidad Valenciana, hizo estas declaraciones a Europa Press justo antes del inicio de la movilización, que comenzó a las 12:10 horas en la plaza del Ayuntamiento y terminó en la plaza de la Mare de Déu.

Ramos enfatizó que continuarán expresándose hasta alcanzar sus objetivos y destacó que esta es la primera vez que tantas ciudades y localidades han mostrado una solidaridad tan prolongada e intensa en favor de una causa internacional.

Organizada por la Red Solidaria contra la Ocupación Palestina (RESCOP), esta actividad fue la número 13 desde el inicio de 2023 en la capital valenciana, y en total, se han contabilizado 23 movilizaciones en València si se incluyen las concentraciones.

Encabezando la marcha se encontraba una gran pancarta con el mensaje ‘Fin al genocidio. Boicot a Israel’. Los participantes portaban carteles con diversas consignas, incluyendo una crítica a la falta de respuesta internacional ante asesinatos de periodistas y lemas que señalaban a Israel como responsable de un genocidio.

La manifestación estuvo llena de simbolismo, con banderas palestinas ondeando y un gran número de asistentes vistiendo ‘kufiyas’, que son pañuelos tradicionales palestinos, además de manos pintadas de rojo para representar el sufrimiento del pueblo palestino. Los manifestantes corearon eslóganes como “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá” y “Netanyahu a tribunal, sionista criminal”.

Jorge Ramos argumentó que lo que está sucediendo actualmente en Palestina es uno de los genocidios más documentados visualmente en la historia reciente, afirmando que la comunidad internacional no puede permanecer en silencio. Aseguró que pedían un boicot a Israel como respuesta a esta situación.

Ramos también advirtió sobre el peligro de que el genocidio pueda continuar en otras partes del mundo si no se actúa. Expresó que, como seres humanos, es nuestra responsabilidad manifestarnos contra estas injusticias y subrayó la importancia de la causa palestina para toda la humanidad.

Además, hizo referencia a la reciente decisión de un juez estadounidense que permitió la deportación del activista palestino Mahmud Jalil, vinculando este hecho a lo que él considera una ola de extremismo en el panorama político mundial, agudizada por figuras como Donald Trump.

A pesar de la adversidad, Ramos afirmó que quienes luchan por un mundo mejor no se dejarán intimidar y que la solidaridad debe prevalecer sobre el poder y el dinero.

Malak Samim, otra de las participantes, denunció que Israel ha quebrantado el alto el fuego, instando a que se grite sobre esta violación de acuerdos. Otra manifestante, Paula, apoyó la idea de que participar en la marcha es necesario, criticando la falta de acción efectiva por parte de Europa ante la crisis palestina.

Durante la lectura del manifiesto, el colectivo BDS PV puso de manifiesto sus preocupaciones sobre el envío de armamento militar a Israel. Denunciaron que un nuevo envío de armas, que incluye piezas de aviones F33 destinadas a operaciones en Gaza, cruzará por los puertos españoles, lo que calificaron como una complicidad directa con el genocidio en Palestina.

Exigieron al Gobierno que impida el tránsito de estas armas y solicitaron a los sindicatos que se nieguen a colaborar con estos envíos. También hicieron un llamado a la ciudadanía para que se una en la lucha contra esta complicidad portuaria, advirtiendo que los puertos deben ser lugares que faciliten la vida y la conexión entre pueblos, no símbolos de complicidad en la guerra.