Qué hay detrás de la nueva cifra de 234 víctimas mortales de la dana de Valencia
La jueza de Catarroja eleva a 234 los fallecidos por la dana de Valencia tras vincular una infección mortal con la inundación de Paiporta.
La jueza de Catarroja ha elevado a 234 el número oficial de víctimas mortales de la dana que azotó la Comunitat Valenciana el 29 de octubre de 2024. La nueva cifra incorpora a un vecino de Paiporta de 73 años que falleció el 26 de noviembre en el Hospital General de Valencia, casi dos meses después de la inundación de su vivienda.
El auto, dictado por la titular de la plaza número 3 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Catarroja, se basa en el informe médico forense y en las declaraciones de los hijos del fallecido, solicitadas por la Fiscalía. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha difundido el contenido de la resolución.
El caso gira en torno a una cuestión médica concreta: la relación entre la inundación y la infección que acabó con la vida del vecino. Según la instructora, el elemento clave fue el contacto con superficies contaminadas por las aguas, que pudo haber provocado una herida en el pie por la que entró la bacteria.
Los hijos del fallecido relataron que el agua alcanzó los 1,70 metros en la casa de su padre y que, tras los hechos, apareció una herida en un pie que antes no tenía. Describieron además una hinchazón y un cambio de color en los dedos durante los días posteriores.
El informe forense, sin embargo, no establecía un nexo de causalidad único y directo entre la endocarditis infecciosa por E. faecalis y la dana. Tampoco daba por documentada la herida, aunque admitía que pudiera haber servido de vía de entrada de la infección si hubo contacto con superficies contaminadas.
Con ambos elementos, la magistrada concluye que sí existe relación de causalidad entre la catástrofe y la muerte, y decide incluir el caso en la investigación judicial. La decisión tiene implicaciones directas en el cómputo oficial de víctimas, que hasta ahora se construía caso a caso mediante este tipo de resoluciones.
Más allá de la cifra, el episodio ilustra cómo la justicia debe fijar los límites de la responsabilidad en catástrofes con efectos diferidos, donde las consecuencias sanitarias pueden aparecer semanas después. La instrucción de la dana sigue abierta y nuevos autos podrían modificar de nuevo el balance oficial.