Crónica Valencia.

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Valencia celebra la llegada de los Reyes Magos con abrigos y entusiasmo: "Los regalos traen futuro y esperanza".

Valencia celebra la llegada de los Reyes Magos con abrigos y entusiasmo:

VALENCIA, 5 de enero. La espera ha terminado y, como cada año, los Reyes Magos han hecho su triunfal entrada en la ciudad de Valencia, en una Cabalgata que, a pesar del intenso frío y la amenaza de lluvia, ha logrado mantener viva la chispa de la ilusión en los rostros de los más pequeños. Los niños, bien abrigados y con paraguas listos, han dado la bienvenida a Melchor, Gaspar y Baltasar, quienes han recorrido las principales calles hasta llegar a la emblemática plaza del Ayuntamiento, transformando el centro en un verdadero enclave mágico.

En el corazón del desfile, sus Majestades orientales recibieron las llaves de la ciudad y lanzaron un significativo mensaje de unidad y esperanza. “No olviden la importancia de la convivencia, el respeto y la alegría”, expresaron, subrayando que los regalos más valiosos no siempre están envueltos, sino que residen en un corazón capaz de amar intensamente.

La espectacular Cabalgata, que involucró a más de 1.300 participantes, se extendió durante más de dos horas, concluyendo con la llegada de los Reyes a la plaza del Ayuntamiento, donde fueron recibidos por la alcaldesa Mª José Catalá y la fallera mayor infantil, Marta Mercader, en un gesto que simboliza la conexión entre las tradiciones y la modernidad de la ciudad.

Como es tradición, los Reyes arribaron al puerto a bordo de un catamarán, donde saludaron a una marea de infantes que, a pesar del frío, no perdieron la oportunidad de mostrar su entusiasmo. Este año, el recorrido incluyó una nueva parada en la plaza de la Sal, un espacio más amplio que permitió una mejor visión del espectáculo para el público.

Con el Puente de las Flores como punto de partida, la Cabalgata comenzó con la espectacularidad de agentes de policía a caballo, creando un ambiente de seguridad y regocijo en medio de una gran expectativa entre las familias que se habían congregado en la Alameda.

A lo largo del desfile, varios personajes bíblicos entretuvieron a los asistentes con la entrega de caramelos, mientras diversas entidades, desde la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico hasta el Valencia CF y el Levante UD, aportaron su particular contribución al evento, regalando pelotas y sorpresas a los niños.

El espectáculo incluyó la tradicional representación de figuras romanas, junto a elementos fascinantes como planetas, caballos y unicornios, que lograron dar vida a la celebración en un ambiente iluminado por las luces navideñas que adornaron la ciudad durante el último mes.

Una vez en la plaza del Ayuntamiento, el rey Herodes, montado en su cuádriga, amenazó con privar de dulces y regalos a los niños; sin embargo, Mary Poppins, desde el escenario, no permitió que ello sucediera, generando risas y aplausos entre los espectadores.

Este año se presentó a Selene, “la diosa de la ilusión”, una magnífica figura de cinco metros creada especialmente para la ocasión, quien, como guardiana de los sueños, prometió que todos los deseos se harían realidad.

El espectáculo continuó con un ángel que, elevado por las alturas, deleitó al público con su canto, seguido por un grupo de pastorcillos que interpretaron villancicos regionales, hasta que la tradicional estrella y los pajes con las cartas de los niños hicieron su aparición, sellando así la conexión entre los deseos infantiles y la celebración de la festividad.

Finalmente, el desfile culminó con los séquitos de los Reyes, quienes ofrecieron vistosos espectáculos diseñados por empresas valencianas. Melchor, ataviado de verde, fue precedido por una impresionante acróbata suspendida entre globos a 14 metros de altura; mientras Gaspar deslumbró al público con bailarinas y caballos iluminados, y Baltasar, a bordo de su carroza decorada con elefantes, cerró la comitiva con un toque mágico de zancudos y malabaristas.

Al concluir la Cabalgata, se llevó a cabo la adoración de los Reyes al niño Jesús, acompañada de música y un espectáculo pirotécnico que iluminó el cielo sobre el Ayuntamiento. Posteriormente, Melchor, Gaspar y Baltasar ascendieron a un camión de bomberos para dirigirse a los presentes desde el balcón, donde compartieron un mensaje inspirador con los niños valencianos.

Melchor destacó la importancia de los pequeños como el futuro de las festividades y agradeció su dedicación hacia sus abuelos y la naturaleza. Gaspar, por su parte, instó a fomentar valores de bondad y amistad, afirmando que los regalos simbolizan vida y esperanza. Finalmente, Baltasar, agradeciendo a los niños por su esfuerzo en ser amables y generosos, reafirmó que lo más grande no siempre cabe en un paquete, sino que se encuentra en el amor.

Los Reyes Magos han recorrido la ciudad en un día inusualmente frío, con temperaturas que apenas superaron los siete grados en Valencia, siendo la capital más helada de la Comunidad Valenciana en esta ocasión. En localidades como Morella, la temperatura bajó incluso por debajo de cero, lo que hizo que la llegada de Sus Majestades fuera aún más excepcional y memorable.